A orillas del lago Rikkavesi en Savonia del Norte, una región al este de Finlandia, una tradición finlandesa ancestral sigue floreciendo: una sauna de humo calentada cada miércoles durante el periodo estival, abierta a todo el mundo.
En Kaavinkoski Saunapirtti (cabaña de sauna Kaavinkoski) en una tarde tranquila, las piedras calientes desprenden un vapor suave. La luz solar estival se prolonga hasta bien entrada la noche y pueden reunirse hasta 50 bañistas para compartir la experiencia de la sauna.
Los voluntarios tardan en torno a seis horas en calentar la sauna de humo cada vez, así que no es moco de pavo. Matti Rahunen, presidente de la asociación vecinal local, se complace en hablar de la tradición.
«Lo primero que debe saberse de una sauna finlandesa de humo es que no hay nada de humo en el interior cuando entras a bañarte», explica Rahunen.
Lo bueno lleva tiempo

El humo ha oscurecido las paredes de la sauna.
Foto: Matti Rahunen
La sauna se calienta con humo alimentando lentamente un fuego hasta que las enormes piedras de la sauna brillan por el calor almacenado. Transcurridas en torno a cinco o seis horas, todo el humo se ventila meticulosamente a través de la puerta y la trampilla de techo, se lavan los suelos y los bancos, y la sauna está lista para recibir a los bañistas.
Junto a Rahunen, otros seis voluntarios de la asociación vecinal de Tuusniemi nororiental realizan turnos para preparar la sauna. La tradición se mantiene gracias al genuino talkoohenki finlandés, el espíritu comunal de participar y aportar tu granito de arena para que la comunidad siga prosperando.
Rahunen afirma que dedicar un día entero a preparar la sauna de humo es un placer: un ritual relajante en sí mismo. Además, según sus palabras, nunca es una tarea solitaria.
«Los lugareños saben que calentamos la sauna todos los miércoles durante el verano», explica. «A lo largo del día, se van acercando los vecinos, uno tras otro, para saludar a quien esté de turno».
Palabras para describir lo indescriptible

La sauna se encuentra a orillas del lago Rikkavesi.
Foto: la asociación vecinal de Tuusniemi nororiental
«Algunos llegan en barco mientras que otros se acercan mientras pasean al perro», indica Rahunen. «Hay un veraneante de las cercanías que incluso viene en hidroavión al menos una vez cada verano, aterrizando justo allí, en el lago, y suele quedarse toda la tarde para relajarse en la sauna«.
Monika y Dieter Beyer, de una pequeña localidad en Alta Sajonia, Alemania, llevan más de 20 años pasando las vacaciones en Finlandia casi todos los veranos. Normalmente, los miércoles estivales, podemos encontrar a Monika en Kaavinkoski Saunapirtti, tomando baños en el suave calor de la sauna, dándose chapuzones refrescantes en el lago y charlando con los amigos finlandeses que ha conocido a lo largo de los años.
«Aún recuerdo mi primera sauna de humo aquí», comenta. «Había aprendido de memoria algunas frases comunes en finlandés. Básicamente, sabía cómo decir, «Soy una turista alemana. Desafortunadamente, no habló finlandés».
Algo que no ha supuesto un problema. «Nunca olvidaré la alegre respuesta que recibí del voluntario que calentaba la sauna: ¡No se preocupe, yo hablo un poco alemán!»
Monika Beyer hace hincapié en que una sauna de humo finlandesa es una experiencia única.
«Este tipo de sauna es tan original, tan especial,», afirma. «Sin fragancias de infusiones artificiales, tan solo el olor de humo suave y totalmente natural. Realmente no tiene comparación con otros tipos de saunas».
Monika saborea la experiencia: «Disfrutar del calor, vertiendo con cuidado agua pura sobre las piedras es tan relajante, es casi indescriptible. Siempre me hace sentir como una nueva persona. Todo el mundo debería probarlo al menos una vez en la vida».
Café vespertino junto al lago

El café preparado en una tetera sobre un fuego abierto es una parte esencial de la experiencia de la sauna. Muchos visitantes se quedan después para disfrutar de la paz y el silencio de la naturaleza.
Foto: la asociación vecinal de Tuusniemi nororiental
Las tardes de sauna de humo, los hombres tienen su turno a las seis en punto, y a las siete y media se marchan y las mujeres toman el relevo.
«Durante los 18 primeros años, las mujeres entraban en primer lugar», afirma Rahunen. «Hace dos años, decidimos cambiar el orden. ¿Qué funciona mejor? Creo que le vamos a dar otros 16 años para ver. Entonces tendremos la base para una comparación justa».

En los terrenos de la cabaña de sauna Kaavinkoski hay una zona para hacer fogatas a orillas del lago.
Foto: la asociación vecinal de Tuusniemi nororiental
Se trata de una ocasión social. Después de la sauna, la mayor parte de la gente se queda a charlar, relajarse y tomar un café vespertino preparado al estilo tradicional sobre un fuego abierto. Nokipannukahvi, que se traduce aproximadamente por «café de olla» es otra tradición finlandesa. Muchos visitantes también traen comida para hacer a la parrilla en la acogedora cabaña junto al lago.
De Joanna Sinclair, julio de 2026