El mismo mar: La primera Bienal de Helsinki destaca los vínculos entre la naturaleza y el ser humano.

A tan solo veinte minutos de Helsinki en transbordador se encuentra la isla de Vallisaari, donde en verano de 2021, con motivo de la primera Bienal de Helsinki, se podrán experimentar como nunca el arte y la naturaleza.

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La importancia geopolítica de Vallisaari, una de las 330 islas del archipiélago de Helsinki, llevó a los suecos y los rusos a luchar por ella hace más de 200 años, y su importancia estratégica fue tal, que más tarde las fuerzas finlandesas la utilizaron en la defensa de la ciudad.

En finés, “valli” quiere decir “muro de contención” o “baluarte”, mientras que “saari” significa “isla”. En la actualidad, la flora y la fauna de Vallisaari y sus bien conservadas fortificaciones hacen de ella un atractivo destino para aquellos que buscan espacios naturales en el área de la capital.

La posibilidad de integrar naturaleza y arte es el motivo que llevó a los organizadores a elegir Vallisaari como sede de la primera Bienal de Helsinki, un evento internacional de arte en el que se presentarán obras contemporáneas, del 12 de junio al 26 de septiembre de 2021, y cuyo acceso será gratuito.

Arte en el archipiélago

En los talleres de invierno y primavera del Museo de Arte de Helsinki, la gente podrá hacer “arrecifes de coral” a crochet, utilizando hilo y plástico reciclado. Se trata de una parte del proyecto “Crochet Coral Reef” (Arrecife de coral a crochet), dirigido por Margaret y Christine Wertheim y su Institute for Figuring (foto de la Mary Porter Sesnon Gallery, Universidad de California, Santa Cruz, EE. UU.). Foto: Instituto para las Artes y las Ciencias, UCSC

«La atmósfera de Vallisaari es privilegiada», afirma la artista plástica finlandesa Maaria Wirkkala, cuya obra será expuesta en la Bienal. «Es como si una fuerza desconocida impregnase la isla, al tiempo que hay en ella algo que saca a la superficie parte de nuestra memoria colectiva, una parte que ya no somos capaces de describir con palabras».

La isla sólo lleva unos pocos años abierta al público, desde 2016. Las fortificaciones militares se remontan al siglo XIX, y en 1937 se produjo la explosión de uno de los arsenales, un hecho que aún se recuerda y que ocasionó la muerte a una docena de personas. En los años 50 Vallisaari albergaba un pequeño pueblo, pero este se fue quedando vacío poco a poco, hasta que en los 90 la isla quedó totalmente deshabitada.

«La combinación entre el entorno edificado y su historia enclaustrada, y entre su indómita naturaleza y su medio ambiente a pequeña escala, la convierte en un lugar especial para un artista», dice Maaria Wirkkala.

Obras del mundo entero

Gustafsson&Haapoja: la escritora Laura Gustafsson (a la izda.) y la artista Terike Haapoja, que participarán en la primera Bienal de Helsinki, son famosas por sus instalaciones, en las que combinan texto, arte visual y performance.
Foto: Terike Haapoja

Unos 35 artistas, finlandeses y venidos de todas partes del mundo, expondrán sus obras al aire libre, en los edificios históricos y en los antiguos sótanos para almacenar pólvora de Vallisaari. Las exposiciones también tendrán lugar en el Museo de Arte de Helsinki y en eventos satélites alrededor de la capital.

Un pabellón efímero de madera, construido a la orilla del mar entre el antiguo mercado y dos nuevos muelles, servirá como estación de los transbordadores que enlazarán Helsinki con la isla. Los viajeros también podrán desplazarse en los transbordadores que hacen la ruta circular de la islas, entre Vallisaari, Lonna y la isla fortaleza de Suomenlinna, declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO.

La fusión con el entorno de la isla

Desde Vallisaari se divisa parte del archipiélago, con las torres del centro de Helsinki al fondo. Foto: Foto: Bienal de Helsinki

Entre los artistas figuran Paweł Althamer, Katharina Grosse, Gustafsson & Haapoja (el dúo formado por la escritora Laura Gustafsson y la artista Terike Haapoja), Hanna Tuulikki, IC-98 (otro dúo, formado por Visa Suonpää y Patrik Söderlund), Marja Kanervo, Tadashi Kawamata, Alicja Kwade, Laura Könönen, Tuomas A. Laitinen, Jaakko Niemelä y Mario Rizzi. A medida que se acerque el día de la inauguración, se irán anunciando más participantes

Todos ellos han sido invitados a crear obras que se fundan con el entorno de Vallisaari. Con este fin, los organizadores de la primera Bienal de Helsinki han elegido “El Mismo Mar” como subtítulo, para hacer hincapié en la interdependencia entre la naturaleza y los seres humanos.

Pirkko Siitari y Taru Tappola son las comisarias principales de la muestra. En un comunicado de prensa, explican: «La crisis ecológica significa que ahora estamos en la antesala de enormes cambios, y esto está definiendo nuestro futuro común, en todas partes. El título “El mismo mar” se refiere a esta situación que, como el mar, forma una totalidad compleja e inconstante que sobrepasa todos los límites, y parece distinto según la perspectiva».

Entender cómo se actúa con sostenibilidad

Los antiguos edificios de Vallisaari, raramente abiertos al público, servirán de escenario para algunas de las obras de la Bienal de Helsinki, mientras que otras permanecerán al aire libre.
Foto: Bienal de Helsinki

Con el fin de asegurar la sostenibilidad del evento, la Bienal de Helsinki se ha asociado con BIOS Research, una organización finlandesa que estudia la relación entre el medio ambiente, la economía, la política y la cultura.

«Muchas de las obras reflexionarán sobre la naturaleza, los procesos biológicos y las tecnologías, pero también sobre la interacción y la empatía humanas, así como sobre las nociones de tiempo e historia», nos explica la directora del evento, Maija Tanninen-Mattila.

«”El mismo mar” es una metáfora de la interconexión. Para sobrevivir y, tal vez, resolver la crisis ecológica, es crucial entender que todos dependemos de todos, entender nuestro medio ambiente y todos los seres vivos, y actuar en base a este entendimiento».

Una conversación con la isla

El arte de la fino-británica Hanna Tuulikki, participante en la Bienal de Helsinki, contiene elementos de actuación, música, danza, vestuario y dibujo. Foto: Perttu Saksa

Tanninen-Mattila afirma que los desafíos de crear una exposición en una isla tan delicada desde el punto de vista medioambiental son muchos. «Para instalar las obras de arte hemos trabajado estrechamente con biólogos especializados en la conservación de la naturaleza y autoridades del patrimonio», explica. «También hemos elegido obras que puedan sobrevivir en condiciones no museísticas, y la mayoría de las obras son temporales». Muchos de los participantes están creando sus piezas in situ.

«Los artistas han encontrado en Vallisaari un lugar para inspirarse y han creado sus obras en diálogo con ella. Este marco va a dar ocasión a poderosos encuentros entre el lugar, el arte, la naturaleza y los visitantes. También esperamos llegar a un nuevo público, que tal vez se sienta atraído por la isla, pero que de otro modo tal vez no acudiría a ver arte contemporáneo como tal».

Por Michael Hunt, febrero de 2020

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