El Parlamento finlandés, pionero de la igualdad

Hace más de cien años, el Parlamento finlandés fue el primero en el mundo que permitió que las mujeres se presentasen como candidatas.

Lee el artículo

En 1906, la Asamblea Nacional finlandesa fue el primer parlamento del mundo en instituir la igualdad, aprobando no sólo el sufragio universal, sino también el derecho universal de presentarse como candidato a la elecciones.

El Parlamento de Finlandia, Eduskunta, celebró su centenario en 2006-2007: el sufragio igualitario y universal fue establecido en 1906 y las elecciones para elegir a la nueva asamblea unicameral se realizaron en 1907.

En aquella época de la reforma parlamentaria, Finlandia todavía era un gran ducado autónomo dependiente de Rusia. Diez años más tarde el país se independizó, luego vivió dos guerras mundiales, atravesó los años de la guerra fría y se convirtió en miembro más de la Unión Europea.

Las funciones de los órganos estatales y las relaciones de poder entre ellos han evolucionado, pero el sistema representativo, aunque centenario, ha demostrado su solidez a lo largo de los años. El Parlamento encarna el ideal finlandés de la democracia.

La reforma parlamentaria significó un cambio profundo en la vida política: el derecho a elegir y ser elegido incluía por primera vez a todos los ciudadanos adultos del país, independientemente de su sexo, su condición social, su fortuna o su posición.

La cantidad de votantes se multiplicó por diez: votaron por primera vez el 85% de los hombres, que no tenían representación en la antigua Dieta de los estamentos generales (sólo el clero, la nobleza, la burguesía y los terratenientes se hallaban representados), así como la totalidad de las mujeres, que hasta entonces carecían por completo de derechos políticos.

Finlandia fue el primer país de Europa en el que se aplicó el sufragio universal e igualitario. La misma reforma hizo de las finlandesas las primeras mujeres elegibles de la historia universal.

En Finlandia, el poder pertenece al pueblo, que está representado por el Parlamento, reunido en sesiones. El Parlamento sanciona las leyes, establece el presupuesto del Estado y aprueba los tratados internacionales.

En rasgos generales, el Parlamento sigue funcionando con los mismos principios adoptados hace cien años, aunque ha habido modificaciones en la forma de presentación de los candidatos, en los mandatos y en el régimen electoral.

Doscientos hombres y mujeres de distintos partidos y orígenes

El Parlamento se compone de doscientos diputados, elegidos por un mandato de cuatro años. Las últimas elecciones fueron en abril de 2015.

El Presidente finlandés, el jefe de estado, es elegido cada seis años, los consejos municipales cada cuatro años y los miembros del Parlamento Europeo cada cinco años. Esto significa que casi cada año se celebran elecciones (por ejemplo: las elecciones presidenciales fueron en el 2018, las parlamentarias en el 2019, las locales en el 2017, y las europarlamentarias en el 2019).

La actual cámara de debates del Parlamento.

La actual cámara de debates del Parlamento.Foto: Lehtikuva/Markku Ulander /Parliament

En estos momentos, el Parlamento finlandés cuenta con representación de ocho partidos: el Partido del Centro (49 representantes), Partido de los Verdaderos Finlandeses (38), el Partido Coalición Nacional (37), el Partido Socialdemócrata (34), la Liga Verde (15), e la Alianza de la Izquierda (12),  el Partido del Pueblo Sueco (10, incluido un representante del archipiélago semiautónomo de Åland) y el Partido Democristiano (5).

Una característica de la situación multipartidista, es que hace menos probable que un solo partido gane por mayoría absoluta las elecciones parlamentarias. El resultado es que el país tiene siempre un gobierno de coalición, con la confianza del Parlamento. El gobierno es dirigido generalmente por el líder del partido parlamentario más grande, que también hace las funciones de Primer Ministro. El actual primer ministro es Juha Sipilä, líder del Partido del Centro. Partido de los Verdaderos Finlandeses y el Partido Coalición Nacional también forman parte del Gobierno de Sipilä.

Los partidos, así como las agrupaciones electorales (compuestas por un mínimo de cien ciudadanos), presentan a sus candidatos en los trece distritos electorales.

Los miembros del parlamento son elegidos de cada distrito electoral en proporción a su población, siendo ésta aproximadamente de un diputado por cada 26.000 ciudadanos.

El distrito más grande es el de Uusimaa, formado por los municipios que rodean a la capital, donde en las últimas elecciones fueron elegidos 35 diputados.

El distrito electoral más pequeño es el archipiélago de las Åland, al que sólo le corresponde un representante. Las migraciones ocasionan cambios en la distribución de representantes de los distritos. Cada partido o agrupación electoral puede presentar en cada distrito tantos candidatos como diputados se elijan en el mismo.

El estado ayuda económicamente a los partidos en proporción a sus escaños en el congreso. Con esta ayudan los partidos pagan una parte de los costos de las elecciones, que al fin y al cabo son gastos realizados en aras de dotar a la democracia de los medios necesarios para su mantenimiento y desarrollo.

Con las elecciones, aparece la publicidad electoral en calles y periódicos y estos últimos años también cada vez más en la radio y la televisión. Los ciudadanos siguen con interés los debates entre los presidentes de los partidos y se mantienen informados a través de los motores de búsqueda de Internet.

Sin embargo, en comparación con muchos otros países, la campaña electoral finlandesa es bastante moderada, sin grandes actos, ni manifestaciones vistosas con banderas al viento.

Las elecciones son para todos

Situado en Mannerheimintie, la principal arteria de Helsinki, el palacio del Parlamento es visible para todos los que llegan al centro de la capital en autobús, tren, coche o tranvía.

Situado en Mannerheimintie, la principal arteria de Helsinki, el palacio del Parlamento es visible para todos los que llegan al centro de la capital en autobús, tren, coche o tranvía.Foto: Vesa Lindqvist/Eduskunta

Las elecciones se celebran siempre en domingo, y los centros electorales mantienen sus puertas abiertas desde las nueve de la mañana hasta las ocho de la tarde. La votación anticipada es un aspecto importante del sistema electoral en las campañas parlamentarias y presidenciales y permite que los electores voten en las oficinas de correos durante un periodo designado, antes del día de elecciones. El padrón está compuesto por todos los ciudadanos finlandeses con 18 años cumplidos y todo está organizado para que las personas incapacitadas u hospitalizadas también puedan votar.

A cada elector se le informa por correo de la mesa en la que debe votar. Los centros electorales son muchos y están distribuidos en escuelas, bibliotecas y otras instituciones públicas. La votación se efectúa en sobres cerrados, previa verificación de la identidad del votante.

Las comisiones electorales locales, elegidas por los consejos municipales, hacen el primer escrutinio in situ, y los resultados generales se suelen conocer una hora después de cerrarse las mesas. La asignación de los escaños se realiza por el sistema d’Hont.

Las comisiones son las cocinas de las leyes

La tarea más importante del Parlamento es el ejercicio del poder legislativo. Las proposiciones de ley suelen someterse a consideración del Parlamento como proyectos del gobierno y, con menos frecuencia, como iniciativas legislativas de los diputados. Primero el proyecto es sometido en el pleno a un debate de remisión, tras el cual se pasará a una o más comisiones para su tratamiento.

3887-parl2_b-jpg

Uno de los ‘pasillo de poder’ en el edificio del parlamento.Foto: Simo Rista/Parliament

El Parlamento tiene catorce comisiones dedicadas a distintas áreas administrativas, que pueden hacer enmiendas a los proyectos de ley o rechazarlos por completo. El trabajo en las comisiones es pues el principal recurso de los diputados para ejercer su influencia.

Una vez tratados por las comisiones, los proyectos de ley son sometidos a dos lecturas en el pleno. En la primera se procede al debate de totalidad y al examen detallado. En caso necesario se vota sobre el contenido del texto. En la segunda lectura el pleno aprueba o rechaza la proposición. La tramitación de la mayoría de los proyectos dura entre dos y cuatro meses. Los asuntos urgentes pueden resolverse en unos días, pero los más complejos pueden demorar años. Los proyectos del gobierno y las iniciativas de ley no tramitadas al finalizar la legislatura quedan extinguidos.

Los plenos del Parlamento son públicos, pero las comisiones sesionan a puertas cerradas, en general. El público, la prensa y los visitantes extranjeros pueden seguir la labor parlamentaria desde las gradas. Los únicos autorizados a dar discursos en la cámara parlamentaria son los diputados del Parlamento de Finlandia, mientras que los jefes de estado extranjeros y demás visitantes ilustres suelen hacerlo en otros lugares emblemáticos.

Un Parlamento centenario

La cultura de trabajo del Parlamento finlandés es circunspecta y ceremoniosa. Jamás se oyen apasionados debates, discursos provocativos, gritos, ni otros acalorados intercambios de opiniones. La inauguración de cada período legislativo, a principios de febrero, es una ceremonia formal y solemne para la que la etiqueta exige traje negro.

Por Salla Korpela, abril de 2006, actualizado en marzo de 2016

Enlaces