Cuando Katja Pantzar se trasladó de Canadá a Finlandia a principios de la década de los años 2000, planeaba permanecer un año para explorar sus raíces finlandesas. Más de 20 años después, sigue allí y prosperando.
«Me enamoré del estilo de vida y los muchos aspectos de la vida en Finlandia que tienen sentido para mí», afirma Pantzar cuando quedamos en la biblioteca Oodi del centro de Helsinki, que utiliza con frecuencia como espacio de trabajo.
Con un casco de ciclismo en una mano y su bolsa de trabajo en la otra, su tez resplandeciente irradia energía. Ya se ha dado su chapuzón matutino en el mar. Pantzar va en bici a casi cualquier sitio de la ciudad y conoce los numerosos lugares públicos que son fácilmente accesibles para la natación y la sauna.
«Esto no sería posible donde crecí en Norteamérica», declara.
Ambiente de campamento en torno a una hoguera

Pantzar vivió en Nueva Zelanda en su primera infancia. Posteriormente, su familia se trasladó a Vancouver, Canadá, donde creció. Más tarde vivió en Toronto antes de trasladarse a Finlandia.
Foto: Katja Pantzar
Cuando Pantzar llegó a Finlandia, no entendía el atractivo de la sauna. Entonces, un conocido le sugirió que probara a darse un chapuzón invernal. Como periodista y alguien curiosa por probar nuevas cosas, decidió darle una oportunidad.
En una mañana oscura y gélida de febrero, se acercó a un muelle del barrio de Katajanokka en Helsinki, con un bañador como única prenda, sintiéndose ligeramente ridícula. Haciendo acopio de valor, se metió en el agua helada durante unos segundos. Sintió un hormigueo por todo el cuerpo, acompañado de sensaciones agudas y punzantes.
«Pero desde el momento en que salí, sentí una euforia inmensa», recuerda Pantzar. «No podía creer lo bien que me sentía, tanto mental como físicamente».
A continuación, se calentó en la sauna en el suave y envolvente löyly, el vapor generado al verter agua sobre las piedras calientes. Entonces empezó a apreciar de una nueva forma la atmósfera pacífica, cercana a la de un campamento al amor del fuego.
«Las personas hablan en voz baja, todo el mundo se comporta con respeto, no hay teléfonos y todos son iguales», afirma.
Investigación sobre el bienestar nórdico

La natación en aguas heladas es un pasatiempo popular en Finlandia.
Foto: Kuvatoimisto Kuvio, Helsinki Partners
Inspirada en la experiencia, Pantzar inició un viaje personal de descubrimiento y comenzó a investigar sobre la sauna y los beneficios para la salud de alternar calor y frío.
Esto dio lugar a su primer libro, Sisu. El secreto finlandés para un estilo de vida feliz (Roca Editorial, 2018), sobre el bienestar nórdico, la natación invernal y el sisu, una palabra finlandesa a menudo traducida como resiliencia, valor o perseverancia. El libro se ha traducido a 24 idiomas y es un bestseller en los EE.UU.
«En muchos países, el bienestar está asociado al dinero y al estatus, mientras que en Finlandia todo el mundo tiene acceso a parques, bosques, pistas ciclables, lugares para nadar y saunas», afirma Pantzar.
Casualmente, el libro se publicó aproximadamente al mismo tiempo que Finlandia fue declarado el país más feliz del mundo por el World Happiness Report, lo que suscitó un mayor interés internacional por el país.
«Los parámetros se centran en el bienestar, como la seguridad, la confianza en el gobierno y otras personas, el acceso a la atención sanitaria y la educación de alta calidad, así como la calidad general de vida», indica Pantzar. «Estos son todos los aspectos de la sociedad finlandesa que me atraen». Asimismo, añade que está especialmente feliz de criar a su hijo en Finlandia.
Compartir la esencia de la sauna

La sauna reúne a las personas y crea un espacio fuera de línea para la conexión y la comunidad. Las saunas públicas, como Kotiharju en la imagen, están abiertas a todo el mundo.Foto: Maija Astikainen, Helsinki Partners
Puesto que la gente pedía con frecuencia a Pantzar su recomendación sobre las saunas en la zona de Helsinki, se dio cuenta de que había poca información disponible sobre la amplia gama de saunas públicas abiertas a todo el mundo. También deseaba compartir lo que considera como la verdadera esencia de la cultura de la sauna.
Fue eso lo que le inspiró a escribir Helsinki by Sauna (Siltala, 2025), una guía de las saunas públicas del interior y los alrededores de la capital. Desde sus favoritos en el centro de la ciudad a refugios insulares, la mayor parte de ellos son accesibles a pie, en bicicleta, transporte público o un corto viaje en barca. Si bien el libro puede utilizarse a modo de guía de viaje, es igualmente valioso para los lugareños que exploran su ciudad.
«La sauna reúne a las personas y crea un espacio fuera de línea para la conexión y la comunidad», afirma Pantzar. «Con frecuencia digo a las personas que visitan Finlandia que la mejor forma de conocer gente es ir a una sauna».
Gracias a su propia rutina de natación invernal y sauna, Pantzar ha entablado amistades y un fuerte sentimiento de pertenencia. Para ella, la sauna se ha convertido en una parte natural de la vida diaria; una parte que permanece abierta a todo el mundo y que moldea sigilosamente el modo en que la gente conecta en Helsinki.
El top 3 de las saunas de Helsinki, según Katja Pantzar
- Villa Salmela Sauna se encuentra en una pequeña cabaña de madera en el este de Helsinki y es la única sauna de estilo careliano en la zona. La sauna pequeña y acogedora tiene un fácil acceso a la natación y está abierta durante todo el año.
- Kotiharjun Sauna en Kallio es una experiencia espiritual que remonta en el tiempo. Abierta en 1928, se encuentra en un bloque de apartamentos y tiene saunas separadas para hombres y mujeres.
- La sauna de humo de Löyly es la única sauna de humo auténtica del centro de la ciudad. Fuera de Helsinki, hay saunas de humo en Kuusijärvi.
De Catalina Stewen, agosto de 2026