Bibliotecas de Finlandia, un mundo de aventuras

Las bibliotecas de Finlandia son verdaderas salas de estar públicas, con recursos multimedia y nuevos y originales servicios.

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¿Le gustaría digitalizar sus LP y sus casetes o pedir prestada una máquina de coser o una obra de arte? Estos y muchos otros servicios inauditos se ofrecen a los usuarios de las bibliotecas de Finlandia. Nacidas con la vocación de educar a los ciudadanos, las bibliotecas son ahora auténticas salas de estar públicas y equipadas con recursos multimedia, donde se organizan incluso actividades al aire libre.

«Una ciudadanía civilizada» es el lema adoptado por las bibliotecas finlandesas desde el siglo xix. Y a fe que se ha conseguido, teniendo en cuenta que Finlandia es, hoy por hoy, uno de los países más cultos del mundo. Los servicios bibliotecarios son financiados por los ayuntamientos, totalmente gratuitos y garantizados por ley.

Según las estadísticas de 2011, un finlandés acude a la biblioteca una media de diez veces al año y se lleva en préstamo 18 artículos. Lo que las cifras no revelan es cómo consiguen las bibliotecas seguir el ritmo de una sociedad tan dinámica.

Biblioteca al aire libre

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Encuentro en Turku: Leena Kela actúa al aire libre mientras los transeúntes se llevan libros prestados de la «bibliobici» (al fondo).Foto: Dunja Myllylä

El verano es sinónimo de actividades al aire libre. En la ciudad de Turku, al suroeste del país, la biblioteca municipal sale a la calle y al encuentro de los usuarios. El patio adoquinado de la biblioteca es sede de numerosos actos en los meses de verano.

Una «bibliobici» recorre la ciudad con libros, actuaciones callejeras e información de actividades al aire libre. Según afirma el publicista Päivi Autere de la Biblioteca Municipal de Turku, la más antigua de Finlandia, «No solo queremos ofrecer conocimiento, también experiencias».

Una «bibliobici» recorre la ciudad con libros, actuaciones callejeras e información de actividades al aire libre. Según afirma el publicista Päivi Autere de la Biblioteca Municipal de Turku, la más antigua de Finlandia, «No solo queremos ofrecer conocimiento, también experiencias».

Saciando la sed de conocimiento

La Biblioteca Municipal de Helsinki tampoco se ha quedado a la zaga. En 2001 puso en marcha un servicio basado en la función tradicional del bibliotecario, es decir, la búsqueda de información. El servicio de información por Internet «Pregunta lo que quieras», implantado en las gasolineras, ofrece a los visitantes la oportunidad de preguntar prácticamente de todo y recibir la respuesta de bibliotecarios. La respuesta se enviará en el plazo de dos semanas en tres idiomas a elegir: finés, sueco e inglés.

Hasta la fecha, el servicio ha respondido a un millar de preguntas. Aunque la información es más accesible que nunca desde la aparición de Internet y de otras tecnologías, el archivo de preguntas del servicio de gasolineras ha puesto de manifiesto la necesidad de que un especialista compendie la información.

Terapia de lectura canina

Otro sorprendente «especialista» imparte sesiones una vez a la semana en Espoo, al oeste de la capital. La biblioteca Sello ha fichado a un terapeuta inédito para niños con problemas de lectura.

Börje, un perro de asistencia para la facilitación de la lectura, mueve la cola con dedicación a la vez que muestra todo su apoyo. El peludo ayudante siempre está dispuesto a salir al encuentro de los niños y deleitarlos con sus cuentos favoritos. También goza de gran popularidad entre los usuarios adultos y tiene su propio blog con amenos ejercicios de lectura.

Helsinki ya sueña con su nueva biblioteca central

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Un árbol de sueños: recopiladas en los talleres del Pabellón de Diseño de Helsinki, estas hojas recogen ideas para la nueva biblioteca central de la ciudad.Foto: Helsinki, Capital Mundial del Diseño 2012

El proyecto de la nueva biblioteca central de Helsinki se ha puesto en marcha con el lema «¡Sueño!». En la planificación del proyecto se están teniendo en cuenta los deseos y opiniones de los usuarios de la biblioteca, recabados vía web y en los talleres.

Katja, de 25 años, cierra los ojos. «Para mí debería transmitir la sensación de paz de un bosque». Imagina una amplia extensión con un ambiente acogedor y un mobiliario confortable. Para otros usuarios, la biblioteca debería celebrar un «Día del abrazo», ofrecer «entradas a diversiones» y alquiler de canoas.

El sueño será realidad en 2017, año en que Finlandia celebrará el centenario de su independencia. Todo apunta a que el futuro de las bibliotecas está lleno de color, variedad y actividades para todos los gustos.

Por Outi Puukko, agosto de 2012

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