Un ciclista pasa a toda velocidad. Luego, otro.
En Oulu, están por todas partes, incluso en pleno invierno. Cuando la nieve lo cubre todo, la ciudad limpia y mantiene sus pistas ciclables, de modo que la gente pueda seguir utilizando la bicicleta para ir al trabajo y al colegio, como si fuera la cosa más natural del mundo. Con más de 950 kilómetros de pistas ciclables, la ciudad más grande del norte de Finlandia se ha ganado a pulso su reputación internacional de ser una de las mejores ciudades del mundo para montar en bicicleta.
Situada en torno a 540 kilómetros al norte de Helsinki, Oulu se encuentra a aproximadamente la misma latitud que Nuuk, Groenlandia y Fairbanks, Alaska. No obstante, aunque muchos visitantes asocian la ciudad sobre todo con las bicicletas y su sector tecnológico, hay otra faceta de Oulu que resulta imposible seguir ignorando.
Como Capital Europea de la Cultura 2026, la ciudad invita a los visitantes a descubrir un lugar en el que la creatividad se ha escapado de las paredes de los museos y se ha convertido en parte de la vida cotidiana.

Oulu es conocida sobre todo por ser uno de los centros tecnológicos líderes de Finlandia, pero la ciudad también tiene una pujante escena cultural.

Riikka Isohätälä (izquierda) y Eerika Jurmu venden verduras frescas y frutos rojos en la plaza de mercado de Oulu.

En 2005, la artista Sanna Koivisto creó la escultura The Passage of Time (El paso del tiempo).
Nuestro recorrido comienza en uno de los lugares emblemáticos más conocidos de Oulu. Eternamente de pie en la plaza de mercado se encuentra la querida estatua Toripoliisi, o el policía de la plaza del mercado. Esta escultura es un tributo a los agentes de policía del mercado, los cuales mantenían el orden aquí a principios del siglo XX, cuando el muelle se llenaba de comerciantes, marineros y cargamentos procedentes de Europa septentrional.
En aquella época, Oulu tenía un aspecto muy diferente. Fundada en 1605, la ciudad construyó su prosperidad sobre el alquitrán. Elemento esencial para impermeabilizar los barcos de madera, el alquitrán se convirtió en una de las exportaciones más importantes de Europa septentrional, y Oulu llegó a ser uno de los puertos más transitados de la región.
Del alquitrán a la tecnología

Oulu tiene más de 950 kilómetros de pistas ciclables.
A lo largo del estuario del río, a una breve distancia de la plaza del mercado, se encuentra el distrito de Pikisaari. Aquí es donde se producía el alquitrán y, posteriormente, se empezaron a construir buques a lo largo de su costa. Hace un siglo, la isla resonaba con actividad. Hoy en día, murmura con creatividad.
Los ciclistas siguen pasando mientras cruzamos el puente.

Oulu tiene una larga tradición marítima. La Casa Museo del marinero ofrece un atisbo de las vidas de generaciones pasadas.

Las calles idílicas de Pikisaari están llenas de edificios históricos de madera, algunos en mejores condiciones que otros.

Un gato atigrado guarda la puerta de Art Hub Pikisaari.
Las casas históricas de madera siguen en pie junto a otros vestigios del pasado industrial de la isla. Un portón se abre, las herramientas golpean contra metal, y el débil olor del alquitrán sigue presente en el aire.
Hasta el otoño, el litoral de la isla acoge el Pikinen Poloku, una ruta artística medioambiental que atraviesa el antiguo vecindario. En la Casa Matila, la Casa Museo del marinero recrea el hogar de un marinero de finales del siglo XIX, cuando la navegación conformaba gran parte de la identidad de la ciudad. Justo al lado, Art Hub Pikisaari, ocupa la misma zona en la que en su día trabajaron los astilleros y artesanos.

El trabajo de la artista Helena Kaikkonen, Plait (Trenza), destaca contra el paisaje circundante.

La pieza Hunch, Care and Thirst of Life (Intuición, cuidado y sed de vida) de la artista estonia Jane Remm consta de tres esculturas colocadas en el paisaje.

En Mallassauna, el menú incluye una versión finlandesa de la Flammkuchen con salmón ahumado.
La palabra «hub» (concentrador) aparece también en otras partes de Oulu.
En la década de 1970, Nokia, gigante finlandés de las telecomunicaciones, estableció su primera planta en Oulu, centrado inicialmente en la tecnología de radio. Recientemente, la sociedad ha inaugurado un importante campus de investigación y desarrollo en la ciudad. Cerca de ahí se encuentra la sede central de la sociedad de tecnología sanitaria Oura y del especialista en comunicaciones de defensa Bittium, junto con docenas de sociedades tecnológicas de menor tamaño.
La concentración de experiencia en ingeniería que encontramos en Oulu le ha ganado el apodo de «Silicon Valley del Norte».

La artista Rana Begum, residente en Londres, ha creado la pieza No. 1574 Stone (Piedra n.º 1574) como parte de su serie Climate Clock (Reloj climático). El trabajo se encuentra en el centro de Oulu. Sus esculturas de piedra se inspiran en la luz subártica de Oulu y las formas intricadas del mar helado, para reflexionar sobre la alarmante velocidad a que se están fundiendo tanto el hielo del mar Báltico como los glaciares árticos.

La exposición fotográfica PLAY de Fotografiska Tallinn se muestra en el centro de Oulu hasta finales del año.
Cultura fuera de la ciudad

En el puerto pesquero de Kiviniemi en Haukipudas, el colectivo danés de artistas Superflex creó Super Kello, una escultura de piedra en forma de reloj.
La cultura se extiende mucho más allá del centro urbano.
Cuando Oulu y su región circundante postularon para convertirse en la Capital Europea de la Cultura, la candidatura giró en torno a la idea de un «cambio climático cultural». El objetivo no era solo realizar exposiciones y actuaciones, sino integrar el arte en la vida cotidiana, sacándolo de las galerías y las salas de congresos para llevarlo a los barrios, los bosques y los espacios públicos.
Las producciones estrella como la ópera sobre la etnia Sámi Ovllá y la sinfonía de Oulu Beyond the Sky (Más allá del cielo), que combina la música del compositor Lauri Porra con las imágenes extraordinarias del astrofotógrafo Jukka-Pekka Metsävainio del espacio profundo, figuran entre los acontecimientos más importantes del año. Sin embargo, algunas de las experiencias más memorables están fuera de los centros culturales tradicionales.
El programa Oulu2026 se extiende mucho más allá de la propia ciudad, incluyendo a 38 municipios del norte de Finlandia, desde Kuusamo y Kajaani a Kuhmo.
Para entender la idea detrás del año de la capital cultural, merece la pena salir de la ciudad.
Donde el bosque se convierte en la galería

La pieza You Are Here de Antti Laitinen se encuentra alrededor de los rápidos de Koitelinkoski.
Tras media hora en coche desde el centro de la ciudad en dirección noreste llegamos a Koitelinkoski, una zona de rápidos de aguas bravas rodeada de bosques frondosos. El rugido del río Kiiminki ahoga casi cualquier otro sonido y unas pasarelas de madera serpentean entre las pequeñas islas y los miradores.
Caminar por aquí es toda una experiencia. Los rápidos retumban bajo las tablas, mientras que los abetos y los pinos acotan el agua que corre con fuerza.

El mensaje You Are Here de Laitinen toma su título del conocido símbolo de los mapas que indica la ubicación de la persona que lo consulta.
La obra You Are Here (Usted está aquí) del artista finlandés Antti Laitinen, está oculta entre los árboles. Las instalaciones alientan a los visitantes a hacer una pausa y a observar el paisaje que les rodea en lugar de simplemente atravesarlo.
Koitelinkoski es también una de las ubicaciones conectadas a Climate Clock (Reloj climático), una serie de arte público inaugurada durante el año de la Capital Europea de la Cultura entre Kiiminki y cinco municipios colindantes. A diferencia de las instalaciones festivas temporales, estas obras seguirán formando parte del paisaje mucho después de que haya terminado el año 2026.

Koitelinkoski es un destino popular, que atrae a los visitantes por sus paisajes naturales espectaculares.
La elección del tema no es pura coincidencia.
El norte de Finlandia se está calentando hasta más de cuatro veces la media mundial, lo que convierte el cambio climático en una realidad cotidiana. Muchas de las obras artísticas invitan a los visitantes a reflexionar sobre la evolución de las estaciones, el cambio de los paisajes y la relación de la humanidad con el mundo natural.

Visitantes de Siikajoki, al sur de Oulu, en una excursión de un día a Koitelinkoski.
Una columna de humo se eleva desde la orilla del río.
Los miembros de una asociación local de patrimonio de la localidad cercana de Siikajoki se han reunido cerca de los rápidos para asar salchichas a la brasa y compartir café y pastas.
El arte también puede disfrutarse de este modo.
Arte donde vive la gente

La obra Risk Assessing Risk Assessment de Gabriel Kuri emplea los colores de la matriz de evaluación de riesgos reconocida internacionalmente.
De vuelta a Oulu, otro breve trayecto nos conduce al tranquilo distrito de Oulunsalo.
Aquí, la obra pública del artista mexicano Gabriel Kuri, Risk Assessing Risk Assessment (Evaluando el riesgo de la evaluación de riesgos), transforma una calle residencial normal en algo que da que pensar. Las farolas de colores vivos se alzan hacia el cielo, invitando a los transeúntes a reflexionar sobre los riesgos del cambio climático en medio de un barrio que, por lo demás, resulta familiar.
Es un ejemplo sorprendente de la filosofía que subyace a Oulu2026: En vez de pedir a la gente que visite el arte, el arte se acerca a ellos.
Unos niños pasan en bicicleta de camino a casa.
Texto y fotos de Emilia Kangasluoma, agosto de 2026