Celebración de un siglo de jazz en Finlandia

Muchos de los primeros conciertos de jazz en suelo finlandés tuvieron lugar en bares de marineros. El jazz ha continuado ganando seguidores fervientes. La historia centenaria del jazz en Finlandia inspira una serie de eventos especiales en 2026.

El centenario del jazz se remonta simbólicamente a la llegada de músicos americanos a Helsinki a bordo de un barco en junio de 1926.

No obstante, la tradición remonta aún más atrás en una ciudad portuaria del sureste, Kotka, donde el acordeonista Johan Homan tocó ragtime y jazz cinco años antes tras un periplo en los EE.UU.

Los pubs de marineros de Kotka seguían siendo un caldo de cultivo del jazz a principios de los años 60, cuando la leyenda del saxofón Eero Koivistoinen comenzó allí, aunque la mayoría de las bandas también tocaban pop para ganarse la vida.

«Los marineros extranjeros iban a los clubes o bares para escuchar jazz», recuerda Koivistoinen. «Algunas de las bandas solían tocar jazz durante la primera hora antes de cambiar a música para bailar. Cuando era demasiado joven para entrar, escuchaba desde el exterior».

Eterna juventud

Dos saxofonistas, un hombre y una mujer, tocan delante de un grupo de otros músicos sobre un escenario.

Eero Koivistoinen (izquierda) y Adele Sauros tocaron un concierto con la Sointi Jazz Orchestra Oulu en honor del centenario del nacimiento del jazz en Finlandia.
Foto: Maarit Kytöharju

«Finlandia es ampliamente reconocida como una potencia de la música clásica, pero nuestro jazz aún no ha logrado un perfil internacional igualmente distintivo», afirma Maria Silvennoinen, responsable de la Federación finlandesa de jazz. «Este año, celebramos su centenario, mostrando la excepcionalmente elevada calidad, la diversidad y el calibre internacional del jazz finlandés contemporáneo».

Koivistoinen empezó en el jazz gracias a su hermano, que era marinero. «Trajo consigo del extranjero discos de jazz a finales de los años 50, así pude conocer a Dave Brubeck, Billie Holiday y Lester Young», señala.

Empezó a tocar el saxo a los 16 años, pasando a estudiar en Helsinki y Boston. Grabó como líder de banda en 1967 a los 21 años con el legendario batería Edward Vesala, y posteriormente grabó dos álbumes en Nueva York con estrellas americanas, como John Scofield y Jack DeJohnette. En 2023, se unió al teclista británico Greg Foat para el aclamado álbum Feathers.

«El jazz finlandés empezó a desarrollarse realmente a finales de los años 60 y principios de los 70, cuando la gente empezó a componer música original en vez de tocar los clásicos», afirma Koivistoinen. «Posteriormente, ha habido un jazz finlandés aún más distintivo, mezclado con folk, rock y la música Sámi autóctona«. Acaba de terminar un ensayo con un grupo de estudiantes de la Sibelius Academy de Helsinki.

«Me gusta tocar con estos músicos jóvenes. Me dan energía y esto va en ambos sentidos. ¡Te mantiene joven, porque tienen hambre! También es bueno que hoy en día haya más gente joven en el público».

Hitos musicales

Siete músicos trajeados posan en fila, entre ellos dos acordeonistas, dos saxofonistas, un trombonista, un trompetista y un banjista.

El saxofonista Wilfred “Tommy” Tuomikoski (el cuarto desde la izquierda) fue uno de los tres músicos que permanecieron en Finlandia tras llegar en el Andania en 1926. Aquí está tocando con la Fennia’s Embassy Band en el restaurante Fennia a finales de 1920.
Foto: Rafael Roos / Helsinki City Museum

En otoño de 2026, el eterno saxofonista celebra su 80 cumpleaños con conciertos en Helsinki y Kotka, este último con la Kymi Sinfonietta.

Forman parte de una serie de eventos que marca 100 años desde que el S/S Andania llegó al puerto de Helsinki, con americanos de origen finlandés que visitaban su tierra natal. La banda del barco tocó varios conciertos en la ciudad, encendiendo el interés de los músicos y fans locales. El saxofonista Wilfred “Tommy” Tuomikoski permaneció durante nueve años, tocando con varias bandas, fundó una escuela y publicó el primer manual de saxofón finlandés.

“Tuomikoski tuvo una gran influencia”, declara Koivistoinen, quien coprodujo el sitio web histórico Jazz Finland 100. «Él fue quien trajo la improvisación a Finlandia».

Este año también marca otros importantes hitos del jazz finlandés. El Pori Jazz Festival, uno de los más antiguos de Europa, celebra su edición número 60 en julio.

El jazz refleja quiénes somos

Un hombre con ojos cerrados sonríe mientras toca la batería.

Como muchos músicos de jazz importantes, el batería Joonas Riippa está activo en distintas bandas y alineaciones.
Foto: Maarit Kytöharju

Koivistoinen cofundó la UMO Helsinki Jazz Orchestra, que celebra su 50 aniversario y que acaba de nombrar a la cantante y teclista de origen finlandés y estonio, Bianca Rantala, de 27 años, como su nueva compositora interna. Ella va a participar en diversos conciertos que honran estos aniversarios compartidos, como las celebraciones por el cumpleaños de Koivistoinen.

Rantala ve aspectos únicos en el jazz finlandés, así como en su público.

«A menudo hay más capas encima del virtuosismo, este hermoso y emocionante sisu y también la melancolía», afirma. Sisu es una combinación puramente finlandesa de valor y perseverancia. Rantala añade «El jazz es una de las formas de arte más cercanas a la humanidad, porque refleja lo que somos. En la vida improvisamos cada día y el jazz hace exactamente lo mismo».

Continúa, «En cuanto al público, la gente es genuinamente curiosa. Son muy favorables a adoptar nuevos artistas, proyectos e ideas. El año pasado, la UMO atrajo un número récord de público a los conciertos, lo que demuestra que el interés por el jazz es marcado.

«Otra tendencia positiva es que estamos viendo más diversidad y más mujeres en el escenario, lo cual es maravilloso. Estoy realmente entusiasmada con los numerosos talentos jóvenes, que poseen habilidades increíbles y virtuosismo, así como con mentes abiertas y una sólida ética de trabajo».

Escena polifacética

Una mujer con una gorra de béisbol toca un saxofón barítono, con una colorida iluminación escénica al fondo.

La saxofonista y compositora Linda Fredriksson toca en un concierto de promoción de su álbum Juniper.
Foto: Maarit Kytöharju

Silvennoinen está de acuerdo con Rantala. «El jazz finlandés se ha vuelto cada vez más polifacético», declara. «Los jóvenes músicos están más orientados hacia los mercados y estudios en el extranjero, creando colaboraciones desde el principio».

En casa, Silvennoinen afirma que «las estructuras que apoyan el jazz finlandés siguen siendo relativamente frágiles, pero nuevas organizaciones y promotores han creado programas anuales en varias regiones, que ayudan a hacer el jazz más accesible. También se presenta en entornos no tradicionales, llegando a un público más amplio».

De Wif Stenger, julio de 2026