Desde Finlandia con humor: Ismo convierte las peculiaridades culturales en una mina de risas

El cómico finlandés Ismo Leikola traduce el humor entre culturas, realizando observaciones cómicas incluso sobre los intercambios más mundanos. Su último trabajo lleva la música a escena.

Tras su espectáculo de monólogo cómico en Reykjavik, Islandia, Ismo Leikola se dirigía a su coche cuando un lugareño se acercó a él y le dijo que su espectáculo había sido el primer monólogo cómico al que había asistido.

«Me dijo cuánto se había reído y lo increíblemente divertido que le había parecido el show», recuerda Leikola. «Entonces me dijo que la próxima vez que actúe en Islandia, probablemente volverá a verme».

Probablemente. Leikola sigue tronchándose de risa cuando recuerda el comentario.

«A ver, no puede estar seguro. ¿Y si se pone enfermo? ¿Quizá tenga que estar en algún otro sitio ese día?»

Como finlandés que reside en los EE.UU., «probablemente» ir a ver la actuación de alguien es una de las sutiles, y menos sutiles, diferencias culturales con las que lidia a diario. Leikola señala que en los países nórdicos, las promesas, sin importar lo pequeñas que sean, se toman en serio.

«En EE.UU., el hombre habría dicho más bien que «definitivamente, 100 por cien» estará allí, sin darle importancia alguna.

Sea como sea, a Leikola no le supone ningún problema. En cualquier caso, le sirve de material para su comedia, que se centra en chistes relacionados con la cultura y el idioma, y ahora también con la música.

Ganador de la lotería de la comedia

smo Leikola salta al aire contra un fondo blanco, elevando las manos con una expresión exagerada.

Leikola considera que puesto que reír es sano y se considera que contribuye a que las personas vivan más tiempo, decir a alguien que no ría podría considerarse un homicidio.
Foto: Jaakko Manninen

Leikola inició su andadura cómica en Finlandia a principios de los años 2000, donde llegó a hacerse muy conocido por su participación en un programa de tertulia en horario de máxima audiencia como corresponsal de su ciudad natal, Jyväskylä en la región central de Finlandia.

En 2014, tuvo la suerte de ganar el título de la persona más divertida del año en un concurso organizado por Laugh Factory en Los Angeles. Un año más tarde, se mudó a los Estados Unidos y un par de años después participó en el show de Conan O’Brien.

«Ganar el concurso fue definitivamente como ganar la lotería», afirma en la actualidad, más de diez años más tarde. «Pude mudarme a los EE.UU. y no tuve que empezar con noches de micrófono abierto en clubes cutres, ya que pude conseguir actuaciones decentes de inmediato».

Desde entonces, Leikola, cuyo nombre artístico es simplemente Ismo, ha estado bromeando sobre hablar inglés como segundo idioma y las peculiaridades y rarezas de ello, así como con comparaciones entre la forma de funcionar de los finlandeses y los americanos. También actúa fuera de Finlandia y los Estados Unidos, con un show en inglés y adaptando los chistes a los contextos locales.

Una epifanía y un nuevo comienzo

Ismo Leikola actuando en escena, iluminado por focos azules, con una guitarra en las manos.

Contar chistes con una guitarra en la mano ha supuesto todo un nuevo nivel en el trabajo de Leikola.
Foto: Eggert Óskar Ólafsson

Hacer comedia en dos idiomas no tiene por qué ser sinónimo de tener dos espectáculos distintos. Es evidente que no todos los chistes pueden traducirse, pero Leikola destaca que la riqueza del lenguaje es sobre todo algo positivo, nunca un obstáculo.

«Algunas veces, cuando traduzco un chiste entre finlandés e inglés, resulta incluso mejor que el original. Otras veces, el chiste es totalmente intraducible, pero esto trae consigo un ángulo totalmente diferente, lo que da lugar a una nueva broma».

Y también hay algo totalmente nuevo. Leikola ha utilizado la música desde hace tiempo como parte de su espectáculo, parodiando las canciones de otros con letras nuevas. A principios de este año, tras una fiesta para ver la Super Bowl, Leikola estaba en un estudio de música con amigos cuando cogió una guitarra y empezó a medio canturrear, medio contar algunos de sus chistes habituales.

«Algo hizo clic en mi cabeza. Me di cuenta de que no tengo que intentar escribir una canción. Puedo escribir un chiste y cantarlo después».

Después de más de dos décadas de monólogos cómicos y tan solo unos meses desde su epifanía, Leikola no puede ni siquiera imaginarse salir a escena sin una guitarra.

«Esto me está llevando a un nivel totalmente nuevo. Siento que esto solo es el principio».

¿Un oxímoron? No me parece

Ismo Leikola posa con una chupa de cuero negro y perilla, mirando hacia arriba con una ligera sonrisa sobre fondo blanco.

Ismo Leikola es originario de Jyväskylä, en la región central de Finlandia.
Foto: Jaakko Manninen

Recorriendo el mundo, Leikola ha tenido que enfrentarse a estereotipos sobre Finlandia. Ha habido gente que le ha dicho que un cómico finlandés es un oxímoron: Los finlandeses no son divertidos.

«Yo no lo pillo, porque creo que los finlandeses son superdivertidos. Pero entiendo que a veces el humor puede ser un poco difícil de explicar».

Aunque el humor depende de los contextos culturales, Leikola ha aprendido que las diferencias entre los individuos son mucho mayores que las diferencias regionales. Los mismos chistes pueden contarse en Finlandia, Florida y Canadá, ya que se trata más del público que está en la sala que del lugar donde esta se encuentra.

Y puede resultar de suma utilidad ser un extranjero. Muchos de los fans de Leikola no son hablantes nativos de inglés y su estilo pensativo, su pronunciación clara y su ritmo tranquilo hacen que sus actuaciones sean fáciles de seguir.

«Por supuesto, también soy muy divertido. Pero ayuda cuando la gente entiende todo lo que digo».

Echa un vistazo al humor de Ismo Leikola:

Texto de Anne Salomäki, septiembre de 2026