Oulu, Capital Europea de la Cultura 2026

Casi magia

A medida que Oulu se abre al mundo para darse a conocer como Capital Europea de la Cultura, va combinando la tecnología más avanzada con su famoso espíritu cultural alternativo.

A docenas de metros bajo tierra, en un espacio que combina un aparcamiento y un refugio antiaéreo, tendrá lugar un evento extraordinario. En la ciudad de Oulu, al norte del país, el artista danés Jakob Kudsk Steensen creará un mundo subterráneo donde fragmentos de auténtica naturaleza interactuarán con entornos digitales. El mundo virtual simulado se centrará en el entorno subártico de Oulu, uno de los que más rápido está cambiando en todo el mundo.

Underground Clash (título provisional) es una de las muchas instalaciones que Oulu acogerá durante su año como Capital Europea de la Cultura 2026. En una ciudad con una fuerte cultura underground, centro neurálgico del desarrollo del 6G y sede de empresas tecnológicas globales como la compañía de anillos inteligentes Oura, mezclar arte y tecnología es algo natural.

Según Henri Turunen, el director del programa, acercarte a la tecnología con curiosidad y audacia puede hacer que la veas bajo una nueva perspectiva.

«Cuando se utiliza la tecnología más avanzada para crear algo profundamente inmersivo, la experiencia puede parecer casi mágica», afirma. «Hay una especie de mística o encanto que surge cuando el arte y la tecnología se dan la mano».

Abrazar lo peculiar

Artist Jakob Kudsk Steensen stands in front of a subterranean rock wall.

El artista Jakob Kudsk Steensen está preparando una instalación inmersiva en un aparcamiento subterráneo.

En las últimas décadas, Oulu ha sido conocida por sus eventos culturales y las peculiaridades locales que los residentes llaman cariñosamente «rarezas». Entre ellos figuran el Campeonato Mundial de Air Guitar, el festival tecno Frozen People (que se celebra en pleno mar helado), la pizza de mayonesa y el coro de hombres gritones Huutajat, que chillan y gritan en vez de cantar. Las subculturas musicales van desde el harsh noise a la música electrónica.

Turunen reconoce y aprecia estas peculiaridades. Es fácil unir elementos inesperados en una comunidad sin miedo a experimentar.

«Cuando trabajamos sin compartimentos estancos, es más fácil probar cosas nuevas y cruzar fronteras», dice Turunen. «Además, aquí tenemos cierta mentalidad “hazlo tú mismo”. Si necesitas un equipo que se encuentra a 600 kilómetros, buscamos una solución todos juntos».

Un ejemplo de este espíritu es VILLIT – The Wild Ones, un espectáculo de danza inmersiva que forma parte del programa estival de Oulu 2026. Creada por un gran equipo internacional, bailarines locales y miembros de la comunidad, la obra invita al público a un viaje a través del espacio urbano con múltiples puntos de entrada y una celebración final compartida en la que todos los caminos convergen.

«Una persona que escucha está dispuesta a cambiar»

Artist Antye Greie-Ripatti stands in front of bare birch trees.

Antye Greie-Ripatti ha fundado la organización Hai Art, centrada en la intervención artística.

Durante los últimos meses de 2026, Oulu celebrará los contrastes entre luz y oscuridad, tecnología y arte, y localidad y globalidad. Es precisamente en este espacio donde la artista multidisciplinar Antye Greie-Ripatti, también conocida como AGF, ha encontrado su nicho.

Antye Greie-Ripatti es conocida por su enfoque sin filtros de la tecnología como medio de expresión creativa en entornos que van desde la música electrónica y la composición hasta el arte sonoro colaborativo en espacios políticos.

Junto con Sasu Ripatti, su pareja, es comisaria del Festival TAR, una experiencia que forma parte del programa de Oulu como Capital de la Cultura en la que durante tres días del mes de noviembre se mezclan el arte, la sensación de comunidad y la hospitalidad del norte.

«Queremos subrayar el arte que hace de Oulu la ciudad que es», afirma Greie-Ripatti. Oulu no es una ciudad grande, pero «en una ciudad pequeña, superponer otra capa a la realidad ya existente te hace vivir una experiencia más tangible, más concreta. Realmente notas el impacto».

Liberación a través 
de la tecnología

Greie-Ripatti, actualmente residente en el municipio de Hailuoto, a unos 50 kilómetros de Oulu, compagina la tranquila vida isleña con el trabajo artístico. Esto supone un gran contraste con su formación en Alemania del Este, donde alcanzó la mayoría de edad a finales de la década de 1980.

Tras la caída del Muro de Berlín en 1989, por primera vez en su vida entró en contacto con la tecnología personal: los ordenadores, Internet y los dispositivos portátiles eran herramientas de producción musical que nunca antes había tenido a su alcance.

«Soy una productora casera de primera generación, es decir, empecé antes de que existieran las plataformas comerciales y los servicios de streaming», explica.

Para la joven Antye Greie, el uso ilimitado de la tecnología conllevaba independencia y liberación artística. La ausencia del factor comercial le permitió explorar y experimentar hasta encontrar su propio rincón creativo.

Se describe a sí misma como escultora sonora que convierte los sonidos en piezas de arte abstracto. Su obra considera la tecnología como algo inherente al ser humano: usar la voz, cantar y escuchar son un acto tan tecnológico como usar software o herramientas de producción.

Todo su trabajo se reduce a una cuestión fundamental: en cuestión de arte, ¿para qué se emplea la tecnología? 
No es sencillo ni fácil de determinar, pero: «¿Quieres utilizar la tecnología para crear o para destruir?».

Ondas sonoras 
que rebotan

Greie-Ripatti ve en el festival TAR una oportunidad de reunir a la gente en torno a la idea de crear esperanza a través de la escucha. Lleva desde 2020 investigando la escucha en su trabajo. Por ejemplo, pidió a niños que escucharan grabaciones sobre el terreno de murciélagos, viento y hojas, y recreasen esos sonidos con sus propias voces. A continuación, las formas de onda del audio se revisaron y editaron.

«Escuchar requiere apertura», afirma. «Una persona que escucha está dispuesta a cambiar».

La escucha profunda aún le permite encontrar la libertad que sintió cuando empezó a hacer música. Escuchar te abre a cosas nuevas e inesperadas. Greie-Ripatti compara esta imprevisibilidad con el sonido propiamente dicho.

«Las ondas sonoras rebotan de las paredes y crean nuevas ondas; tienen mente propia. No sabes lo que va a pasar. ¿No es como la vida misma?»

Texto: Kristiina Ella Markkanen, ThisisFINLAND Magazine
Fotos: Vera Lakovaara, Malthe Ivarrson