En días como este, el invierno finlandés suele mostrar su cara más amable. El viento apenas sopla y el sol brilla con tanta intensidad en el cielo despejado, que hay llevar gafas para protegerse. A estas alturas de la temporada, sus rayos resultan gratamente cálidos, aunque el termómetro marque diez grados bajo cero.
El paisaje del lago Tuusula, en el sur de Finlandia, es una extensión infinita de nieve blanca y resplandeciente. Una “ruta de hielo” bien señalizada y en perfecto estado de mantenimiento se abre paso a través de su superficie, allanada y lista para los patinadores, los esquiadores y demás entusiastas de las actividades al aire libre. Las pistas acondicionadas para el esquí de fondo discurren en paralelo a las pistas allanadas, por las que la gente patina o anda.

Durante un fin de semana soleado, el lago Tuusula puede recibir la visita de hasta 10 000 personas.
Es como si toda Finlandia estuviera aquí reunida. Los patinadores pasan veloces, en una hilera interminable que pone rumbo al horizonte hasta convertirse en puntos lejanos sobre el fondo inmaculado de la nieve.
Seguimos la corriente hacia el extremo norte del lago y pasamos junto a las banderas de Finlandia que ondean sobre el hielo y la gente que patina o se desliza en los trineos, esquía o monta en bicicleta. De vez en cuando, alguien pasa a toda velocidad con un snowkite, mientras se desliza sobre la nieve con sus esquís, o en un snowboard. A lo lejos, unos ponis atraviesan el lago.

La familia Vuorinen suele visitar el lago helado varias veces por semana. Jonna e Ilkka viven cerca, en la localidad de Järvenpää, con sus hijos Ahti y Hugo.
Hay gente por todas partes, y sin embargo no parece haber aglomeración. La ruta de hielo es muy amplia, de unos 80 metros de ancho, y recorre siete kilómetros.
De vez en cuando, un avión de pasajeros sobrevuela la zona, porque el aeropuerto de Helsinki-Vantaa está a tan solo unos 20 kilómetros.
Hay rutas de hielo por toda Finlandia

Los visitantes pueden alquilar patines nórdicos (patines de velocidad) y kicksled (trineos de patada) en todo el recorrido de las orillas del lago Tuusula. Helmi Turunen es guía de naturaleza y trabaja para la empresa Retkiisi, que ofrece servicios de guía y equipamiento.
Antes de la llegada del automóvil, los lagos helados constituían un atajo muy práctico para los finlandeses que se desplazaban en trineo a la iglesia o a visitar a sus vecinos de la orilla opuesta. Aquellos viajes en trineo ya son cosa del pasado y hoy en día la gente disfruta del hielo durante su tiempo libre, haciendo ejercicio y deleitándose con el paisaje y el vigorizante aire fresco del invierno.
Parece que el número de rutas habilitadas en los lagos helados ha crecido estos últimos años. A juzgar por las redes sociales, las hay por todo el país, algunas de unos pocos kilómetros y otras mucho más largas. Una de ellas es la de Punkaharju, en el este de Finlandia. Sus 17 kilómetros recorren el corazón de un impresionante paisaje de eskers, formado durante la última glaciación.

Durante su excursión de esquí, Sini Saarenharju, Mari Ojala y Seija Kuparinen se han parado a descansar en la cafetería de la mansión de Vanhankylä. La distancia total de un extremo al otro del lago es de 14 kilómetros.
La ruta del lago Tuusula es, probablemente, la más popular del sur de Finlandia, y por un buen motivo. Un equipo de voluntarios conocido como los Observadores del hielo (Jäähavaintomiehet, en finés) se encarga de mantener el camino señalizado y de proporcionar información actualizada sobre sus condiciones. En los días de nieve, su jornada puede alargarse hasta 20 horas.
Juha Jäntti, uno de los observadores del hielo y veterano empresario turístico, participó en la creación de la ruta, la cual se mantiene desde hace unos diez años.
“La idea es que la ruta sirva para todos y que haya buen ambiente entre la gente”, dice Jäntti. “En la gran ruta sobre hielo hay espacio suficiente para disfrutar del invierno”.
Lo primero es la seguridad

“No siempre ha habido tanta gente en el lago Tuusula”, comenta Päivi Tähtinen. “La ruta se ha hecho famosa por lo bien mantenida que está”.
Aun cuando el hielo parezca seguro, es recomendable no confiarse frente a las condiciones naturales. En sus actualizaciones, los Observadores del hielo les recuerdan periódicamente a los usuarios que, fuera de la ruta señalizada, el hielo podría ser más frágil de lo esperado y que, por ejemplo, puede romperse en las zonas de juncales o cerca de los embarcaderos y las bocas de drenaje.
“No podemos garantizar que el hielo sea lo suficientemente firme en todas las zonas del lago”, señala Jäntti.
Por lo menos en el lago Tuusula queda claro que mucha gente se toma el mensaje muy en serio. Ejemplo de ello es Päivi Tähtinen, que se pasea en su patinete de hielo acompañada por Marcel, su perro. Alrededor del cuello lleva el equipamiento de seguridad más importante: unos pinchos para hielo, diseñados para ayudarte a salir si te hundes en él.
Aunque es raro que alguien se caiga y se hunda en el hielo en la pista acondicionada, los resbalones son harina de otro costal. ¡Bueno!, ya se ha caído otro patinador… Las caídas son habituales en un día tan concurrido como hoy. Además de los pinchos para hielo, a los patinadores se les recomienda que lleven casco.
Actividades para todos los gustos

El embarcadero de Fjällbo es uno de los lugares más emblemáticos del lago Tuusula.
Según avanzamos hacia el extremo norte del lago Tuusula, el ambiente se va pareciendo cada vez más al de cualquier fiesta popular. Las cafeterías y las hogueras abundan sobre el hielo, ofreciendo un lugar donde entrar en calor y asar malvaviscos.
El embarcadero de Fjällbo, famoso por su peculiar estructura triangular, se ve desde lejos. Hay pequeños grupos de gente sentada en los bordes, charlando. En una cafetería cercana, gestionada por estudiantes del Instituto de Enseñanza Secundaria de Tuusula, los visitantes pueden comprar zumo caliente y bollos.
Algunas de las cafeterías están abiertas de forma temporal. Al ir de Fjällbo hacia Onnela, en la orilla opuesta, nos encontramos con la parrilla de leña que regenta Juha-Matti Tamminen, donde se asan brochetas de pollo y champiñones. También sirve una sopa de lentejas y boniatos que tiene muy buena acogida entre los clientes.

Juha-Matti Tamminen sirve sopa de lentejas y brochetas de pollo en su puesto a la orilla del lago, en Onnela.
Tamminen nos cuenta que la idea de vender comida se le ocurrió hace poco y que montó su parrilla sin pensárselo demasiado. La respuesta ha sido un tanto abrumadora, y siempre hay un montón de clientes haciendo cola para comprar una ración. Como Tamminen está solo en el puesto, cuando se le acaba la leña tiene que parar de atender para cortar más.
Lo que hace especial la ruta de hielo del lago Tuusula es que en ella hay de todo y para todos los gustos. ¿Una colina para bajarla en trineo? La tenemos. ¿Una sauna y un chapuzón en el agua helada? También la tenemos.

A lo largo de la ruta sobre el hielo del lago Tuusula hay muchos lugares en los que se puede comer y tomar algo. El ambiente en el café de la mansión de Vanhakylä es de lo más acogedor.
En la orilla opuesta a Fjällbo, un poco más al norte, está Vanhankylänniemi, donde hay una sauna junto al lago. También hay un avanto, un agujero practicado en el hielo donde los visitantes pueden sumergirse en el agua helada tras el baño de vapor, como es costumbre en Finlandia. Cerca se encuentra la idílica mansión de Vanhankylä, donde se venden objetos de artesanía y que, además, alberga un café.

La cafetería de la mansión de Vanhankylä es una de las paradas más populares entre los esquiadores y demás entusiastas de las actividades al aire libre.
Y si te apetece acabar el día con arte, puedes hacer una parada en Halosenniemi, la antigua casa del artista Pekka Halonen (1865-1933), famoso por sus pinturas de paisajes nevados y árboles. Desde la pista señalizada se ve el impresionante estudio de la familia Halonen, construido con troncos en plena naturaleza, así que resulta fácil salirse del camino y entrar a calentarse al museo.
Más rutas por el hielo en Finlandia
- La ruta de hielo de Punkaharju, en el este de Finlandia, atraviesa un impresionante paisaje y recibe mantenimiento a diario. Sus 17 kilómetros de longitud hacen de ella una de las más largas de Finlandia. El acceso es de pago.
- Parque Nacional de Koli, en el este de Finlandia: Uno de los paisajes más conocidos del país, en el que las cumbres boscosas se elevan junto a la ruta de hielo del lago Pielinen. La pista es de 2,5 kilómetros, aproximadamente, en una dirección.
- La ruta de hielo de Porvoo, sobre el mar helado, en el sur de Finlandia, es de longitud variable. No tiene gestor oficial.
Una guía breve sobre seguridad en el hielo
- Comprueba siempre el estado del hielo y los avisos locales antes de salir.
- Evita las zonas con corrientes, las cercanas a la costa, debajo de los puentes o alrededor de una masa de agua abierta. No te acerques a las rutas marítimas.
- Es preferible no ir solo.
- Procura llevar un juego de pinchos para el hielo colgados al cuello. Se trata de unos mangos con unas puntas metálicas afiladas en los extremos que ayudan a sujetarse al hielo y salir si uno se hunde.
- Lleva tu teléfono en una funda impermeable.
- Si vas a practicar patinaje nórdico (de fondo o larga distancia), primero deberás hacer un curso.
Por Anitra Rönkkö, febrero de 2026
Fotos: Sami Heiskanen