Un Premio Nobel que reconoce los esfuerzos por la paz

El ex presidente finlandés, Martti Ahtisaari, recibió el Premio Nobel de la Paz en 2008 por su brillante carrera como negociador y diplomático.

Lee el artículo

El diplomático y negociador finlandés Martti Ahtisaari ha sido galardonado con el premio Nobel de la Paz 2008, por sus logros en la resolución de los conflictos de Namibia, los Balcanes, Aceh y otras áreas en crisis.

Desde hace muchos años, el ex-presidente de Finlandia, Martti Ahtisaari, ha contribuido a la resolución de conflictos en África, Asia y Europa. Su incansable labor por la causa de la paz ha sido reconocida con el premio Nobel de la Paz del año 2008.

Sin lugar a dudas, Ahtisaari, que fue presidente de Finlandia entre los años 1994 y 2000, ha obtenido más notoriedad en asuntos internacionales que ningún otro finlandés de nuestros días. Al dejar su cargo, en el año 2000, fundó la ONG Crisis Management Initiative, que aún preside.

Gran reputación

Diplomáticos, periodistas y otros observadores, describen a Ahtisaari como una persona directa, accesible y considerada. Es muy apreciado en el ambiente multicultural de la ONU por gente de muy diferentes nacionalidades y de distintos niveles en la jerarquía de la organización.

Pragmático, como todo buen mediador, emplea el tradicional sentido común finlandés y se expresa en un lenguaje claro. También sabe ser duro si es necesario, y dice la verdad abiertamente, aunque le duela a más de uno.

Para asegurarse de que no quede ningún aspecto sin considerar, emplea un método que consiste en darles a sus asistentes un asunto para discutir, y luego escucharlos para seleccionar los elementos con que construir una propuesta exitosa.

De maestro a diplomático

Nacido en 1937 en Viborg, que en aquella época fue parte de la Carelia finlandesa, Martti Ahtisaari es conocido por su papel en la resolución de los conflictos en Kosovo, Aceh y Namibia.

Nacido en 1937 en Viborg, que en aquella época fue parte de la Carelia finlandesa, Martti Ahtisaari es conocido por su papel en la resolución de los conflictos en Kosovo, Aceh y Namibia.Foto: Janne Mikkilä/ Studio Blick, © CMI

Martti Oiva Kalevi Ahtisaari nació en 1937, en Viipuri, una ciudad del golfo de Finlandia que perteneció al país hasta 1940, año en que fue anexionada a la Unión Soviética. Después de hacer el servicio militar, a finales de los cincuenta, Ahtisaari se graduó de maestro de primaria y trabajó en algunas escuelas de Finlandia y Pakistán.

Entre 1965 y 1973, trabajó en el Departamento de Cooperación Internacional del Ministerio de Asuntos Exteriores de Finlandia. En 1973, fue nombrado embajador en Tanzania, también acreditado en Zambia, Somalia y Mozambique, ganando un gran prestigio como especialista en política africana en Tanzania.

Desde entonces, en palabras del Comité Nobel de Noruega, ha sido “una figura destacada en los esfuerzos por resolver varios conflictos serios y de larga duración”.

A solicitud de los dirigentes africanos, el secretario general de la ONU lo nombró comisionado para Namibia en 1977. Al año siguiente ya era representante especial del Secretario General en aquel país. Al anunciar el nombre del ganador del premio Nobel de la Paz del año 2008, el Comité Nobel observó que en 1989 y 1990, Ahtisaari había ejercido un papel significativo en el establecimiento de la independencia de Namibia.

El rol de Ahtisaari en el proceso de independencia de Namibia consistió en coordinar las opiniones, frecuentemente divergentes, de las Naciones Unidas, Sudáfrica, la Organización por la Independencia de Namibia SWAPO, Occidente y la Unión Soviética, mientras forjaba un acuerdo que fuera aceptable para todas las partes. Fueron muchos los años de labor, antes de que todas las piezas del rompecabezas encajaran en su lugar.

El desafío de Kosovo

En 1999, en circunstancias sumamente difíciles, Ahtisaari elaboró las propuestas para resolver el conflicto de Kosovo. Mientras tenía lugar el genocidio, los países de la OTAN trataban de ejercer presión sobre Yugoslavia con una campaña masiva de bombardeos. Cuando advirtieron que no era suficiente, solicitaron ayuda diplomática.

La tarea consistía en conseguir que los Estados Unidos, sus aliados de la OTAN, Rusia y Yugoslavia, aprobaran un acuerdo que combinara todas sus demandas mínimas de manera que nadie pudiera sentir que estaba cediendo excesivamente. Esta vez el desafío duró sólo ocho semanas, pero éstas fueron de trabajo febril.

En otoño de 2005, Ahtisaari volvió a centrar su atención en Kosovo, dirigiendo las negociaciones sobre el tema, excepcionalmente complejo, del status futuro del país.

La pacificación de Aceh

El Comité Nobel destaca que, en el año 2005, Ahtisaari y su Crisis Management Initiative (CMI) tuvieron un papel central en la solución del conflicto acarreado por del intento independentista de la provincia indonesia de Aceh. La organización fue convocada para facilitar las conversaciones entre el gobierno de Indonesia y el GAM (Movimiento de Liberación de Aceh).

La primera rueda de negociaciones, de hecho la primera entrevista cara a cara entre las partes desde mayo de 2003, tuvo lugar en Helsinki en enero de 2005. Los encuentros subsiguientes se realizaron en febrero, abril y mayo.

El CMI elaboró luego un borrador del memorándum de entendimiento que constituyó la base para un quinto encuentro, que se celebró en julio. El 15 de agosto del año 2005 se firmó el acuerdo. El CMI también participó en la fase de realización del mismo.

Cada historia tiene varias lecturas

Ahtisaari también ha hecho contribuciones excepcionales en la resolución de conflictos en Irak, Irlanda del Norte, el Asia Central y el Cuerno de África. Pero como era de esperar, las soluciones que ha ofrecido para los problemas internacionales, no siempre han sido del gusto de todos.

Sus detractores han criticado particularmente sus propuestas para el status futuro de Kosovo. Yuri Deryabin, eminente diplomático ruso y antiguo embajador de Rusia en Finlandia, dijo en el periódico finlandés Kaleva que Ahtisaari no había ganado el premio Nobel por haber presidido las negociaciones sobre Kosovo. Deryabin señalaba que creía que Ahtisaari había tratado sinceramente de avanzar en la causa de la paz en Kosovo, y añadía que dudaba que los críticos hubiesen leído realmente las propuestas por él presentadas. Ahtisaari había propuesto una independencia “condicionada” para Kosovo, que habría garantizado amplios derechos a la minoría serbia.

El valor de la mediación

Entre las operaciones en Namibia y Kosovo, Ahtisaari ocupó los puestos de Secretario General Adjunto de las Naciones Unidas para Asuntos Administrativos, Secretario de Estado del Ministerio de Asuntos Exteriores de Finlandia y presidente del Grupo de Trabajo de la ONU sobre Bosnia-Herzegovina en la Conferencia Internacional de Paz sobre la ex-Yugoslavia.

Es miembro del Directorio del East-West Institute, con sede en Nueva York, y de los consejos asesores de las fundaciones Open Society Institute y Soros, que operan en varios países. También es presidente de la Fundación para la Infancia y Juventud Balcánicas, del Consejo de Acción Global de la Federación Internacional de la Juventud y miembro del Directorio de Interpeace.

Hasta el año 2003, formó parte del Directorio del Instituto Internacional para la Democracia y la Asistencia Electoral (IDEA) y hasta 2004, fue presidente del Grupo Internacional de Crisis (ICG), con sede en Bruselas. A principios de octubre de 2008 recibió el Premio de la Paz de la UNESCO.

El premio Nobel de la paz de Martti Ahtisaari fue muy bien recibido en Finlandia, un país que invierte muchos recursos intelectuales y materiales en la causa por la paz. El Comité Nobel de Noruega lo describe como un destacado mediador internacional, que con su incansable esfuerzo y sus buenos resultados, ha demostrado el valor que tiene la mediación en la resolución de los conflictos internacionales.
 

Por Joe Brady y Peter Marten, diciembre de 2008, actualizado en abril de 2010

Enlaces