La finlandesa Ida Elina, una virtuosa del kantele moderno

Cuando aquella cría del norte de Finlandia sacaba el kantele y se ponía a tocarlo ‒para irritar a su hermana, principalmente‒, nadie podía imaginar que acabaría convirtiéndose en una de las voces contemporáneas más rotundas de este hermoso instrumento.

Todo empezó por culpa de una pequeña travesura.

Finales de los 90, en Oulainen, un pueblecito de Ostrobotnia del Norte: Päivi Kujanen, que entonces tenía 12 años, decide fastidiar un poco a su hermana pequeña, que en aquella época tocaba en kantele de cinco cuerdas, una cítara tradicional que se considera el instrumento nacional de Finlandia y que Päivi desprecia porque le parece un tostón insoportable.

Pero un día el tío de las niñas se presentó en su casa con un hallazgo, procedente de una casa de subastas local: nada menos que un gran kantele de 30 cuerdas. ¿Cuál de las dos hermanas estaba dispuesta a probarlo?

“Justo cuando iba a decir que no, me di cuenta de que era una ocasión para chichar a mi hermana”, cuenta Kujanen entre risas.

Fuera como fuese, aquel instrumento no tardó en cautivarla, hasta el punto de que no era capaz de soltarlo.

“Me tenía conquistada. Era algo nuevo, algo diferente a todo”, comenta la artista.

Como era la única de su pueblo que tocaba el kantele, le pareció sencillo, y se sintió motivada a convertirse en la mejor. En cuanto le dieron su primer kantele de conciertos y empezó a recibir clases de verdad, la ambición acabó de cristalizar en ella.

“Desde que cumplí los 15, mi mayor sueño fue convertirme en intérprete de kantele”.

Reinventar el instrumento nacional de Finlandia

Vídeo: Nina Karlsson y Annukka Pakarinen

En la actualidad, Kujanen, más conocida por el nombre artístico de Ida Elina, es una de las voces más personales de la música contemporánea para kantele de Finlandia y del extranjero. En su kantele eléctrico, de sonido inconfundible, se mezcla el delicado timbre característico del instrumento con la energía del pop y el rock modernos.

La historia del kantele, o kannel, se remonta a más de mil años, apareciendo a todo lo largo del folclore finlandés y de El Kalevala, una colección de poemas recopilados en el s. XIX que constituye la épica nacional de Finlandia, en la que el héroe Vainämöinen hechiza con su canto a todo aquel que lo escucha.

“El kantele tiene un sonido que se sale de lo habitual, una mezcla de guitarra, arpa, piano, con una rica base de bajos”, explica Kujanen. “Es de una versatilidad pasmosa”.

Sin embargo, le llevó tiempo encontrar un sonido propio. No era más que una niña, pero su talento musical le ayudó a progresar rápidamente en los comienzos. Aquel instrumento de 30 cuerdas le abrió un universo completamente nuevo, mucho más allá de las cinco del kantele básico.

“Tenía muy arraigada una idea preconcebida del instrumento. Pero el sonido del kantele grande me dejó estupefacta. Pensé que, ¡guau!, con aquello se podía hacer música de verdad. Fue un momento revelador”.

Una crisis, un punto de inflexión y Billie Jean

Un primer plano de las manos de Päivi Kujanen mientras toca uno de sus kantele, en este caso el de 30 cuerdas: se pueden apreciar las cuerdas, las clavijas y el contraste entre la madera clara y oscura de la caja de resonancia.

Päivi Kujanen tiene cuatro kantele de concierto hechos especialmente para ella, con 40 cuerdas y sistemas de palancas que le permiten cambiar de modulación. Sus kantele son únicos y no existe nada igual en el mundo.

Pero su camino se volvió incierto al no lograr una plaza en el Programa de Interpretación de la Academia Sibelius, una institución musical finlandesa que lleva el nombre del compositor más famoso de la nación, Jean Sibelius. Se dio cuenta de que estudiar kantele clásico en un departamento de educación musical no era lo suyo.

En 2009, durante un año de intercambio en Japón, tuvo la revelación que tanto necesitaba.

“Al marcharme de Finlandia me sentía perdida. Llegué incluso a rezar y prometer que, si en Japón me sucedía algo que me transformara, continuaría tocando. De lo contrario, lo dejaría”.

Mientras vivía en Saporo, se topó con un vídeo de alguien interpretando al kantele una versión de la canción Billie Jean, de Michael Jackson.

Inmediatamente pensó, “¿De verdad se puede interpretar música pop con este instrumento?”.

Desde ese instante empezó a forjarse su propio camino musical.

“Ni mi madre creyó que saldría algo de aquello. Convertirse en artista requiere de un enorme coraje”.

Nuevos horizontes: bandas sonoras y un mito finlandés

Päivi Kujanen sonriente, sosteniendo su kantele de concierto en el Estudio Alvar Aalto de Helsinki.

Päivi Kujanen actúa con frecuencia en los escenarios nacionales e internacionales. Ha sido invitada a importantes eventos, como la recepción del Día de la Independencia de Finlandia, cuyo anfitrión es el Presidente de la nación.

En la actualidad, Kujanen no solo actúa, sino que además compone mucho. Su proyecto más reciente, Bajo los cielos del Norte, es un cortometraje que narra desde una nueva óptica las aventuras de Lemminkäinen, un personaje joven, hermoso e irascible de la mitología finlandesa.

“Suelo inspirarme en mi vida cuando compongo canciones. Pero para la película la inspiración me vino naturalmente de El Kalevala”.

Bajo los cielos del Norte se ha proyectado en casi todo el circuito de festivales, recibiendo numerosos premios. Además de componer toda la banda sonora, Kujanen ha coproducido el filme, cuyo guion gira esencialmente alrededor su música.

It feels particularly fitting, as the kantele occupies a central position in the Kalevala. And in Päivi Kujanen’s life too.

Suena realmente apropiado, porque el papel que el kantele desempeña en El Kalevala es central. Y lo mismo sucede en la vida de Päivi Kujanen.

Texto de Emilia Kangasluoma, febrero de 2026

Fotos de Annukka Pakarinen,