Estamos a -16 °C y, aunque el viento es gélido y cortante, las pistas nos llaman. Esquiar con los dedos de los pies congelados no resulta placentero, pero tampoco es agradable ponerse a sudar como un pollo a los pocos metros del recorrido. ¿Cómo vestirse, entonces, para hacer ejercicio en invierno, cuando las temperaturas caen en picado?
Nos hemos ido a visitar varias pistas de esquí de la capital, Helsinki, y también de Kuusamo, en el norte de Finlandia, para enterarnos de lo que suelen hacer los esquiadores cuando las temperaturas bajan.
Matilda, 3 años, Kuusamo
Matilda lleva un mono de esquí acolchado de color naranja, muy llamativo, y debajo lleva un par de capas de ropa térmica de merino. El gorro y los guantes son sus prendas favoritas.
“Me gusta el rosa. Es mi color preferido”.

Pentti, 81 años, y Maija, de 73, esquiadores de Helsinki
“Hemos estado esquiando en Laponia (norte de Finlandia) decenas de veces, así que algo hemos aprendido y sabemos vestirnos para el frío”, dice Pentti. “Hoy hace menos cinco grados, una temperatura y un tiempo inmejorables para el esquí de fondo. Debajo del traje de esquí llevo ropa térmica y un forro polar. El traje lo tengo hace mucho. Creo que los hombres solemos usar la ropa durante mucho tiempo. Sin ir más lejos, soy incapaz de deshacerme de este gorro. Mi mujer puede verme desde lejos gracias a él, porque lo conoce de sobra”.
Maija añade, “yo llevo ropa térmica, un traje de esquí y un chaleco. Y siempre tengo cuidado de protegerme la cara”.

Jari, 72 años, Kuusamo
“La ropa no debería hacerte sudar. Hay trajes que atrapan la humedad. Si usas lana de merino, no te sentirás empapado. Además, llevo en la mochila una muda de lana extra, porque hoy casi estamos a menos veinte grados”.

Tuula, 68 años, Helsinki
“Llevo unos pantalones térmicos y una chaqueta, muy viejos, porque me aíslan del viento.
Debajo llevo varias capas de merino y de algodón. Suelo abrigarme bastante. Hoy, por ejemplo, me he traído unos mitones, porque según me hago mayor se me quedan los dedos helados con más facilidad”.

Keijo, 62 años, y Essi, de 32, Kuusamo
“Mi gorro debe de tener unos veinte años, pero aún me vale”, comenta Keijo. “Llevo una capa de ropa térmica transpirable y la capa exterior es a prueba de viento. Aunque hace aire, el frío no la atraviesa. Cuando esquías, es importante no llevar demasiada ropa”.
Essi nos cuenta que la ropa que viste es relativamente nueva. “ Me interesa mucho el equipamiento deportivo. Me enfrío con facilidad, así que, para mí, la clave está en mantenerme caliente”.

Edda, 18 meses, Kuusamo
Edda lleva puesto un mono que antes era de su hermano mayor y esta es la segunda vez en su vida que sale a esquiar. Lleva los esquís sujetos a unas botas normales. Aún no necesita bastones.

Antti, 26 años, y Riku, de 25, Helsinki
“Llevo una muda térmica debajo y encima unos pantalones de deporte”, nos cuenta Antti. “La chaqueta es de ciclista, pero también vale para esquiar. Vestirse por capas es esencial. Como tengo el rostro muy sensible, me protejo del frío con una braga de cuello y gafas deportivas”.
Riku añade, “Para mí es importante vestirme conforme a la actividad que esté haciendo. Hoy me he puesto ropa interior térmica y este traje de esquiar. Los esquís me los ha prestado Antti”.

Ritva, 72 años, Kuusamo
“Llevo una muda de ropa térmica de merino, encima otra muda aislante y un traje de esquí de la marca finlandesa Raiski. Llevo dos pares de calcetines finos y un gorro que me cubre las orejas. Cuando hiela, hay que ser prudente y vestirse a capas. También he aprendido que los guantes de esquí no deben ser demasiado gruesos, y estos que llevo los compré en principio para ir en moto. Siempre me pongo las lentillas cuando esquío, por que las gafas se empañan con demasiada facilidad.

Aape, 3 años, Kuusamo
Aape va abrigado con un mono para la nieve acolchado de la marca finlandesa Reima, bajo el que lleva otro de lana y, además, le han puesto un gorro. La primera vez que fue a esquiar fue hace un par de años.
Texto y fotos de Emilia Kangasluoma, febrero de 2026