Su patria septentrional, llamada Sápmi, está dividida en cuatro partes por las fronteras de los Estados nación de Finlandia, Suecia, Noruega y Rusia. Nosotros, los que permanecemos (del 23 de marzo al 6 de septiembre de 2026) es una invitación a experimentar la identidad del pueblo sami a través de su propia voz.
Comisariada por Petra Laiti, música, ensayista y defensora de los derechos de los sami, la muestra reúne obras de arte contemporáneo realizadas por y sobre la comunidad sami, con piezas de 20 artistas que abarcan desde los años 70 hasta la actualidad.
Nosotros, los que permanecemos es producto de la colaboración entre el Kiasma y Siida, el Museo y Centro de la Naturaleza Sami de Inari, en el norte de Finlandia. “El arte contemporáneo sami recibe cada vez más atención internacional”, afirma Taina Máret Pieski, directora del Siida. “Esta es la primera gran exposición de arte contemporáneo sami y duodji (artesanía sami) que se celebra en Helsinki”.
Un profundo significado

Petra Laiti, música, ensayista y defensora de los derechos de los sami, es la comisaria a cargo de la muestra Nosotros, los que permanecemos.Foto: Lotta Hurnanen
A Pieski le parece “profundamente significativo” que la comisaria de la muestra también sea sami: “El enfoque curatorial de Petra Laiti conecta el pasado y el presente de nuestro pueblo de una manera poderosa”.
El territorio de Sápmi ya existía mucho antes de la aparición de los Estados nación nórdicos o del surgimiento de las ideologías nacionales. La exposición pone de relieve la complejidad de lo experimentado por los sami, demostrando que, a pesar de las presiones externas, la identidad del pueblo sami aún perdura y sigue floreciendo.
«A los pueblos nórdicos se les ha inculcado que Sápmi nunca existió y que, si existió, no era lo que los mismos sami cuentan que era, o que su existencia llegó a su fin por motivos distintos a los que nuestro pueblo sigue sintiendo aún hoy en sus tuétanos», escribe Laiti.
«No dejes que te confundan. Antes de que existieran los países nórdicos, ya existía Sápmi. No se trataba de un Estado tal como lo entendemos hoy, ni de una nacionalidad definida por un pasaporte, sino de una nación. Y en el pasado, fue la única nación que consideró que estas tierras eran su hogar».
Por la redacción de ThisisFINLAND, febrero de 2026