Análisis de la felicidad finlandesa

La felicidad no surge de la nada. En Finlandia, es el resultado de sólidos sistemas sociales y de una cultura del bienestar que se ha ido construyendo cuidadosamente a lo largo de los últimos 100 años.

El objetivo de Finlandia es ser una sociedad en la que la confianza, la igualdad y las redes de seguridad creen un entorno seguro.

Según el Informe Mundial sobre la Felicidad, Finlandia es el país más feliz del mundo desde 2018. Cuando se les pide que evalúen su vida, los finlandeses dan una puntuación media de 7,764 sobre 10.

La satisfacción vital en Finlandia se cultiva fomentando una sociedad basada en la igualdad, la equidad y la libertad, de modo que todo el mundo tenga derecho a ser feliz y a estar seguro, independientemente de su origen o circunstancias.

A smiling man is leaning his cheek, chest and hand against a vertical rock surface covered with moss in a forest.

Foto: Marjaana Malkamäki / Keksi / Ciudad de Helsinki

Desde el primer momento se accede a una educación de calidad que garantiza la igualdad de acceso al aprendizaje permanente, capacitando a las personas para el éxito. Esto, junto con la alfabetización mediática y una sólida libertad de prensa, permite a los ciudadanos analizar la información con mirada crítica en una sociedad informada y comprometida.

En Finlandia, la buena gobernanza permite la existencia de sistemas políticos transparentes, responsables y comprometidos con el Estado de Derecho. La responsabilidad compartida, ya que más del 90 % de los finlandeses considera que pagar impuestos es un deber cívico importante, refuerza la cohesión social y promueve una sociedad justa y equitativa.

Un equilibrio saludable entre trabajo y vida privada, unas relaciones sociales sólidas y pasar tiempo en la naturaleza fomentan la felicidad y la resiliencia a largo plazo. En Finlandia, una conexión profunda con la naturaleza y la facilidad de acceso a la misma favorecen la calma, reducen el estrés y refuerzan la sensación de satisfacción.

Two women in bathing suits, one lying in a hammock and one sitting at a table, relax in the grassy yard of an apartment building on a sunny day.

Foto: Julia Kivelä / Ciudad de Helsinki

La cultura finlandesa valora mucho los momentos significativos. En el centro de todo ello está la sauna, que ofrece un espacio igualitario donde todo el mundo es bienvenido para relajarse, desconectar de las presiones cotidianas y volver a conectar consigo mismo y con los demás.

El gusto por la sencillez subraya los momentos cotidianos de la vida y celebra la funcionalidad y el diseño bien pensado.

Todos estos elementos clave forman parte de la infraestructura de la felicidad de Finlandia.