La estrecha sala está enteramente flanqueada por estanterías metálicas repletas de las cajas grises que contienen décadas de experimentos de diseño de Nokia. El aire es fresco, el espacio, reducido, y el zumbido del sistema de climatización es lo único que se oye.
Dentro de estas cajas están los objetos que cuentan la historia de cómo fue cambiando la tecnología móvil primigenia: modelos de madera y espuma lijados a mano, prototipos de ingeniería, muestras de colores, libros de tendencias y dispositivos conceptuales que nunca llegaron a ver la luz.

Michel Nader trabaja organizando los materiales del Archivo de Diseño de Nokia, donde investigadores, estudiantes y aficionados pueden examinar los diseños originales. Si alguien desea acceder al archivo, “solo tiene que enviar un correo electrónico”, afirma. “Es de libre acceso y se puede consultar sin problema alguno”.
Foto: Emilia Kangasluoma
Estamos en el Archivo de Diseño de Nokia, en la Universidad Aalto, al oeste de Helsinki. Me encuentro aquí con el investigador Michel Nader y la reportera gráfica Emilia Kangasluoma para conocer esta colección en la que se conservan, no solo los objetos, sino también las historias humanas ocultas en cada uno de ellos.
“Esta gente tuvo que ir inventándose su trabajo”, comenta Nader. “Antes de Nokia no hay precedente alguno. Se contrataba a los diseñadores para mejorar la forma de un teléfono y, de vez en cuando, atinaban a crear alguna tendencia”.
Un rescate inesperado

El Archivo de Diseño de Nokia está en el edificio Väre de la Universidad Aalto. En finés, la palabra väre significa una onda en el agua.
Foto: Emilia Kangasluoma
El Archivo de Diseño de Nokia alberga unos 25 000 objetos, repartidos entre esta angosta sala de la Universidad Aalto y una gran colección online que abarca más de dos décadas de trabajo en diseño.
Sin embargo, no había garantía de que nada de esto sobreviviera. En 2017, la catedrática Anna Valtonen, iniciadora la colección cuando trabajaba en Nokia, recibió la llamada inesperada de un antiguo compañero que le contó que, como consecuencia de la decisión de Microsoft de cerrar el departamento de investigación y desarrollo de dispositivos móviles de Nokia en Finlandia, los materiales del archivo estaban a punto de ser desechados, aunque aún quedaba una posibilidad de salvarlos. (Microsoft compró el negocio de dispositivos y servicios de Nokia en 2014).

El modelo N-Gage de Nokia, cuyo nombre en clave era Starship, era una propuesta para fusionar los teléfonos móviles con los juegos portátiles. Innovador, pero incómodo de usar, se convirtió en uno de los experimentos más memorables de Nokia, adelantándose un año a la aparición de la consola Nintendo DS.
Foto: Emilia Kangasluoma
Lo que vino después ya forma parte de la historia del Archivo: la llamada a medianoche al equipo jurídico de Microsoft en Estados Unidos, las prisas para obtener los permisos y, finalmente, la misión de rescate para recoger lo que quedaba. “Los abogados fueron en mitad de la noche a hablar con la gente de Estados Unidos”, nos cuenta Nader. “Lograron que firmaran el contrato en 24 horas, todo un récord”.
Todo lo que había sobrevivido se trasladó a la Universidad Aalto para ser reconstruido poco a poco. La colección ha seguido creciendo a medida que los antiguos diseñadores iban aportándole relato y contexto. “Se trata de unas experiencias vividas que se van sumando al archivo”, dice Nader.
El equipo que llevó la moda a los teléfonos

Las muestras de colores y de materiales proporcionaban a los diseñadores de Nokia una guía táctil, ayudándoles a garantizar que las ilustraciones y los prototipos coincidieran con el aspecto final de los dispositivos móviles y su sensación al tacto.
Foto: Emilia Kangasluoma
En el archivo también se conserva la insólita historia del CMG (Colours, Materials and Graphics), el equipo de diseño de Nokia que contribuyó a cambiar la cara de la tecnología móvil en el mundo entero.
“El CMG no existía como especialidad”, explica Nader. “Al principio se contrató a una diseñadora de moda para crear accesorios y que fabricaba fundas para teléfonos. Un día se le ocurrió hacer teléfonos de colores, a ver qué pasaba, y se puso a pintarlos. Como el éxito fue inmediato y se vendieron muy bien, empezaron a contratar a más diseñadores de moda y crearon el equipo CMG”.

Este peculiar accesorio de Nokia fue diseñado expresamente para el filme Minority Report. “Se le encargó a Nokia el diseño de los dispositivos futuristas que aparecían en la película”, nos cuenta el investigador Michel Nader. Tan solo se fabricaron unos pocos ejemplares del prototipo.
Foto: Emilia Kangasluoma

Un vistazo al proceso de diseño de Nokia: esta presentación hecha a mano es un ejemplo de cómo los diseñadores combinaban especificaciones técnicas e ideas vanguardistas. Lanzado en 1998, el 5110 fue uno de los primeros teléfonos con carcasas intercambiables.
Foto: Emilia Kangasluoma
El resultado fue la primera fusión que se conoce entre moda y telecomunicaciones. Los diseñadores desarrollaban paletas de colores de temporada, se coordinaban con fábricas en todos los continentes y configuraban cómo iba a ser la experiencia de millones de personas con sus dispositivos móviles.
“Los invitaban a París [a la Semana de la Moda] para presentar los colores de la siguiente temporada”, dice Nader. “Fue único, algo que no sucedió en ningún otro lugar”.
Moonraker: el reloj inteligente que tuvo su funeral

El reloj inteligente Moonraker se adelantó a su tiempo, pero nunca llegó a ponerse en órbita.
Foto: Emilia Kangasluoma
Nader abre una caja y me muestra un reloj inteligente, verde y fino: es el prototipo del Moonraker. Estaba casi terminado cuando Microsoft canceló el proyecto, tras la adquisición de Nokia. “Este es un prototipo funcional del Moonraker”, cuenta Nader. “Llevaban dos años de planificación, a tiempo completo, y lo cancelaron”.
En el archivo digital, el diseñador Apaar Tuli rememora el momento en que el equipo se enteró de que todo había terminado: “Quedaban un par de meses para el lanzamiento del producto… El software ya funcionaba y el hardware estaba casi listo”.
Ya se habían fabricado cientos de dispositivos, que estaban embalados y listos para su distribución. “Cuando nos enteramos de la noticia, hubo quien derramó algunas lágrimas”.
Para homenajear la pérdida se reunió con su equipo en la playa cercana a las oficinas de Nokia, en Espoo. “Quisimos hacerle una pequeña fiesta de despedida a nuestro reloj”, dice. “Nos sentamos a hablar de las experiencias increíbles que habíamos vivido juntos diseñándolo y lo enterramos en la arena, en una especie de ceremonia funeraria”.
Tuli reconoce que tardó meses en poder trabajar en otro dispositivo. “Pero el Moonraker fue sin duda una aventura increíble”, afirma.
Cuando el diseño se convierte en el trabajo de toda una vida

Para recopilar los materiales e historias para el archivo, Michel Nader se ha puesto en contacto con algunos de los antiguos diseñadores de Nokia. “Sin embargo me gustan los teléfonos lo más básicos posible», admite con una sonrisa.
Foto: Emilia Kangasluoma
En su momento más álgido, el departamento de diseño de Nokia llegó a contar con cientos de diseñadores que trabajaban en diferentes continentes y zonas horarias. El ritmo llegaba a ser abrumador. “Uno de los diseñadores me contó que, en un momento determinado, llegaron a tener hasta 75 proyectos al mismo tiempo sobre la mesa”, recuerda Nader. “Y solo se producían entre el 10 y el 20 % de ellos”.

En este prototipo del Medallion II de Nokia, que formaba parte de la serie Imagewear, se combinaban la tecnología móvil y la moda, ya que permitía a los usuarios mostrar fotos digitales como si de accesorios de joyería se trataran.
Foto: Emilia Kangasluoma
Aquella intensidad tenía su precio. “En aquella época el bienestar de los trabajadores no era tan importante”, comenta Nader. “Dedicaban su vida a ello. Algunos diseñadores me contaban que tenían sacos de dormir en la oficina. Estaban sometidos a mucha presión”.
Cuando más tarde Microsoft canceló las operaciones de telefonía móvil de Nokia, muchos diseñadores tuvieron que lidiar con lo que fue una pérdida repentina. “Uno de ellos contaba que durante dos años, después de dejar Nokia, ni siquiera pudo trabajar”, dice Nader. “Estaba destrozado. Nokia no solo era su familia, lo era todo”.
El lado humano del diseño

Con el nombre en clave de Chameleon, el Nokia 3210 fue el modelo que introdujo las carcasas intercambiables, creando un enorme mercado de terceros. La personalización lo convirtió en uno de los teléfonos más reconocibles de Nokia.
Foto: Emilia Kangasluoma
Regresamos al exterior y el archivo me parece, más que una colección de cajas, un registro de las vidas que fueron moldeadas por el diseño. Los prototipos y las entrevistas sacan a la luz las esperanzas, las dudas, las desilusiones y los adelantos que ha habido y hay detrás de cada uno de los dispositivos que dan forma a nuestra manera de comunicarnos.
Y su influencia no acaba ahí: cada uno de aquellos diseñadores siguió su camino, llevando su formación en CMG a otras empresas y a las aulas, difundiendo aquel enfoque del diseño que tuvo su origen en Nokia. La historia sigue a través de ellos, en las ideas y la cultura del diseño que continúan construyendo.
Texto: Tyler Walton, enero de 2026
Fotos: Emilia Kangasluoma