A principios de 2024, la actriz Alma Pöysti, nacida en 1981, salió de la gran pantalla para sentarse en platea, pero no para contemplarse a sí misma, sino para observar las reacciones de los espectadores. Durante la gira internacional de promoción de su película, Hojas de otoño, del director Aki Kaurismäki, se dio cuenta de algo muy especial.
«Daba igual en qué parte del mundo estuviéramos; a la gente le divertían y conmovían las mismas cosas de la película», recuerda Pöysti. Su interpretación de Ansa, una mujer de clase trabajadora que salta de un empleo a otro, le valió una nominación a los Globos de Oro.
Recién salida de los ensayos de un próximo proyecto, Alma Pöysti se sienta a hablar de cómo exactamente se llega a esa sensación de universalidad cultural, y de cómo eso puede acercarnos unos a otros.
1. CARIÑO
«Mientras tengamos compasión los unos de los otros, habrá esperanza».

Ya sea en un escenario o en la pantalla, Alma Pöysti confiere su encanto a cada uno de los roles que interpreta.Fotografía: Mikael Niemi
Antes de las nominaciones, los premios y las ruedas de prensa en el extranjero, hubo obras de teatro, proyectos nacionales y sesiones de doblaje. A Pöysti, el reconocimiento le ha llegado relativamente tarde en su carrera.
Durante la promoción de Hojas de otoño, Pöysti tuvo la oportunidad excepcional de comprobar de primera mano qué efecto tiene una película en el público. A pesar de estar repleta de referencias intrínsecamente finlandesas (bares silenciosos, pintas de cerveza y la reproducción de un vinilo de la legendaria banda de rock finlandesa Hurriganes), la película consiguió conmover al público de Estados Unidos, Japón, México y otros muchos países.
«Creo que la magia de la película reside en su humanidad», afirma Pöysti. «Mientras tengamos compasión los unos de los otros, habrá esperanza».
Se refiere no solo a la dinámica romántica que se desarrolla en primer plano entre su personaje y el de Jussi Vatanen, sino a todas las relaciones en la película y en la vida en general.
«El cariño no se limita a las relaciones románticas. También atañe a los perros, a los amigos, a los compañeros y a la naturaleza. El mundo funciona a través de conexiones».
El perro al que se refiere, por cierto, es su compañera de reparto en Hojas de otoño, casualmente también llamada Alma. Es una perra callejera a la que Ansa rescata. Pöysti deja su capuchino y se emociona.
«Una compañera maravillosa. Con mucho, mucho talento. Tiene un gran sentido del humor y del ritmo».
En Hojas de otoño, las conexiones se construyen a través de gestos y momentos casi imperceptibles. El rescate de un perro, una sonrisa tímida, un guiño sutil o un apretón de manos. Las películas pueden ahogar el tema del amor bajo una banda sonora hiperbólica, diálogos desbordantes y fuegos artificiales, pero cuando quitas todo eso, lo que queda es lo esencial: el cariño.
Los proyectos cinematográficos recientes y futuros de Pöysti abordan de un modo u otro las relaciones, el cariño y las distintas fases y formas del amor. En Tove interpreta a la artista y escritora finlandesa Tove Jansson en el momento en que conoce a la directora de teatro Vivica Bandler, uno de sus grandes amores. En Four Little Adults interpreta a Juulia, que abre su matrimonio para explorar el poliamor, y en su próximo thriller, Orenda, encarna a una viuda. Las historias pueden ser diferentes y los temas desconocidos, pero las experiencias subyacentes son ampliamente compartidas.
«Todo el mundo puede reconocer lo que es la soledad. Y lo difícil que es enamorarse o ser tímido y tener que seguir siendo valiente».
Porque si no lo eres, nada cambia.
2. EXPLORACIÓN
«Nunca debemos apresurarnos a llegar a la conclusión de que las cosas son de una manera o de otra».

Desde muy joven, Alma Pöysti decidió que leería todos los libros del mundo.Fotografía: Mikael Niemi
Cuando Pöysti consiguió el papel de Tove Jansson en la aclamada película biográfica de la directora Zaida Bergroth, sabía que su interpretación sería todo un reto. Dar vida a un personaje tan entrañable con una vida y una carrera bien documentadas conllevaba grandes expectativas.
«Recuerdo a Zaida diciéndome: ‘Mira, Alma. Está claro que lo único que podemos hacer es fracasar. Pero fracasemos de forma interesante’», recuerda Pöysti.
Con ello, no solo se concedían licencia para fracasar, sino también para partir de una hoja en blanco. Eso les permitió explorar la esencia de Tove Jansson y presentarla bajo una nueva mirada. El planteamiento funcionó. Así lo resume un crítico en el Helsingin Sanomat, el diario más importante de los países nórdicos: Cuando Jansson baila, el espectador puede sentir cómo se sacude las expectativas y exigencias que el mundo exterior le impone.
Está claro que Pöysti está dispuesta a desafiarse a sí misma y al proceso creativo. No quiere ver ninguna situación o pensamiento como algo fijo, sino que enfoca el proceso artístico como una exploración continua.
«Nunca debemos apresurarnos a llegar a la conclusión de que las cosas son de una manera o de otra. La exploración y la curiosidad son sanas: sin ellas, corres el riesgo de estancarte. Eso puede ser muy peligroso en la vida, la cultura, el arte o la política», afirma.
Uno de los métodos favoritos de Pöysti para explorar nuevos puntos de vista es la lectura de libros. Desde niña, ha sido una lectora voraz: al principio escuchaba a su madre leerle en voz alta, y más tarde leía a escondidas en su habitación, bajo las sábanas y a la luz de una linterna.
«Desde muy joven decidí que leería todos los libros del mundo. Estuve muy ilusionada con esa perspectiva durante un tiempo, hasta que me di cuenta de que nunca tendría tiempo suficiente para hacerla realidad», dice.
3. ESCUCHA
«Nuestra capacidad de escuchar y comunicarnos es nuestra mayor oportunidad de supervivencia».

Uno de los compañeros de Alma Pöysti en Hojas de otoño era una perra que, curiosamente, también se llama Alma.Fotografía: Malla Hukkanen
Cada primavera, algunas de las figuras literarias más destacadas del mundo se dan cita en el festival de literatura de traducción Helsinki Lit. Pöysti ha sido la presentadora de las últimas tres ediciones del festival. A pesar de la presencia en el escenario de ganadores de premios Pulitzer y Nobel, lo que asombra a Pöysti es el público y el hecho de que las entradas se agoten tan pronto como se ponen a la venta.
«La gente escucha con mucha atención estas conversaciones entre autores y traductores», comenta.
«Eso me aporta mucho consuelo. A pesar de lo que a veces parece, nos seguimos interesando por otros seres humanos y otros mundos».
Crear arte en una época de agitación mundial, pandemias, dificultades económicas, guerras y crisis climática ha hecho que Pöysti sienta a menudo que su fe se está poniendo a prueba. Sin embargo, los momentos de conexión, por ejemplo cuando constata la disposición a escuchar del público del festival, le dan esperanza.
O el reconocimiento de los espectadores por la forma en que Hojas de otoño trata el ataque de Rusia a Ucrania: en varias escenas, los personajes escuchan reportajes sobre la guerra en la radio. Los espectadores han apreciado que se aborde la guerra como parte de la narrativa de la película y la valentía de Kaurismäki al hacerlo, afirma Pöysti.
«Tenemos que poder hablar de todo, también de las cosas dramáticas. Si no lo hacemos, todo eso se enquista y hace que nunca aprendamos de nuestros errores. Nuestra capacidad de escuchar, recordar, comunicar y sentir empatía es nuestra mayor oportunidad de supervivencia».
Sin embargo, también hay cierta belleza en la quietud. Algunos periodistas y espectadores han criticado los numerosos silencios de Hojas de otoño. Los personajes se sienten a gusto con ellos, bebiendo coloridos cócteles o escuchando un karaoke en un cómodo silencio. También Pöysti.
«Cuando hay poco diálogo, tienes la oportunidad de escuchar el silencio. Eso es muy especial».
Pero cuando hay diálogo, se da voz a los desamparados. Pöysti cree que esto es algo que Tove Jansson y Aki Kaurismäki, ambos artistas finlandeses de fama mundial, tienen en común: su defensa de la gente callada y tímida.
«A través de sus obras llegamos a escuchar a las criaturas y a las personas cuyas voces no nos llegan», afirma.
Y luego está el poder de la cultura y el arte, que opera más allá de las palabras. Pöysti habla con cariño de cómo la música puede ayudar a abrir puertas de las que aún no se tienen llaves. De joven tocaba el clarinete y aún es capaz de leer partituras. Es narradora de óperas y, curiosamente, interpreta a una cantante de ópera en Orenda.
«La música y la danza permiten reflexionar sobre algo que va más allá de la lógica y la razón. Todo lo que no sea verbal o visual es crucial, ya que alimenta la imaginación; sobre todo porque vivimos en un mundo totalmente dominado por lo visual».
4. UNIVERSALIDAD
«Cuando eres lo bastante valiente para bucear en lo más profundo de tu ser, tu obra se vuelve universal».

La sesión de fotos de Alma Pöysti tuvo lugar en el estudio-vivienda de la pareja de diseñadores Vuokko y Antti Nurmesniemi.Fotografía: Mikael Niemi
En las proyecciones de Hojas de otoño, los espectadores se ríen con los diálogos inexpresivos y de lo absurdo que resulta ver una película de apocalipsis zombi en una primera cita. No se trata exactamente de chistes para partirse de risa, pero son bromas sutiles y realistas. La vida es absurda.
Esta es la primera película de Pöysti con Kaurismäki. Aunque el director no quería que sus actores se prepararan mucho para sus papeles, ella volvió a ver todas sus películas para situar su personaje y la historia en el contexto de sus obras. ¿Está de acuerdo Pöysti con el retrato que Kaurismäki hace de Finlandia?
«La verdad es que sí; desde luego tenemos bares de mala muerte», dice riendo un poco. Pero luego se pone más seria.
«Tenemos este tipo de personas y estos silencios. Pero también tenemos mucho más: nuestra humanidad, nuestras rarezas, nuestras vulnerabilidades. Y no hay por qué avergonzarse de ello».
En cambio, la cultura consigue traspasar fronteras cuando se nutre de esta rareza y vulnerabilidad. No es necesario hablar un idioma determinado o leer subtítulos para identificarse con un personaje que experimenta una pérdida, se enamora o siente vergüenza.
«Cuando eres lo bastante valiente para bucear en lo más profundo de tu ser, tu obra se vuelve universal», afirma Pöysti.
Si intentamos complacer a todo el mundo para que todo el mundo nos entienda y nos quiera, podemos acabar fácilmente haciendo generalizaciones que no aportan gran cosa.
«Aquí en Finlandia, la gente puede ver las películas de Kaurismäki sin gustarle la forma en que nos describe. Pero no creo que lleguemos a percibir del todo lo muy querido que es. Hay mucha gente que lo entiende, que habla el mismo idioma».

Alma Pöysti demuestra un profundo conocimiento de las emociones humanas en su manera de retratar a personajes complejos.Fotografía: Mikael Niemi
- Alma Pöysti (nacida en 1981) estudió interpretación en la Universidad de las Artes de Helsinki, donde se licenció en 2007.
- Pöysti pertenece a la minoría de habla sueca de Finlandia. Ha trabajado principalmente en el Teatro Sueco de Helsinki, pero también en el Teatro Nacional de Finlandia y en varios teatros de Suecia.
- Pöysti ha ganado dos premios Jussi, los galardones más importantes de la industria cinematográfica finlandesa.
- En 2023, Pöysti fue nominada al Globo de Oro a la mejor actriz por su papel protagonista en la película de Aki Kaurismäki Hojas de otoño.
- Los pasajeros de los tranvías y autobuses de la Empresa de Transporte Regional de Helsinki están muy familiarizados con la voz de Pöysti, ya que es la locutora que anuncia las paradas desde 2015.
Texto Kristiina Ella Markkanen, ThisisFINLAND Magazine